Con más de 400 evacuados, el pueblo más afectado es San Luis del Palmar tras el desborde del río Riachuelo y la lluvia récord. Familias se organizan para ayudar mientras crece la furia por la ausencia del Estado.
La provincia de Corrientes atraviesa uno de los momentos más difíciles del año a raíz de las intensas lluvias que provocaron inundaciones en amplias zonas del interior. En medio del avance del agua, los evacuados y las pérdidas materiales, la solidaridad entre vecinos se convirtió en un sostén clave para quienes lo perdieron todo, especialmente en las localidades más golpeadas por el temporal.
El caso más crítico es el de San Luis del Palmar, ubicado a unos 30 kilómetros de la capital provincial. Allí, el desborde del río Riachuelo y la caída de 530 milímetros de lluvia en solo tres días —el triple de lo habitual para esta época— dejaron al pueblo prácticamente bajo el agua. En las últimas horas, la situación se agravó aún más: el nivel subió otros 10 centímetros y obligó a nuevas evacuaciones.
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— ¿LA VES? (@lavesconviale) December 30, 2025
Más de 300 personas tuvieron que abandonar sus hogares y refugiarse en centros de evacuados. En algunos barrios, el agua llegó hasta el pecho y apenas dio tiempo a rescatar lo indispensable. “Un colchón, una cama y un televisor”, fue lo único que muchos vecinos pudieron sacar antes de que el agua lo cubriera todo. La mayoría no sabe cuándo podrá volver ni en qué estado encontrará su casa.
Frente a ese escenario, la respuesta más inmediata no vino de las autoridades, sino de la propia comunidad. Vecinos de las zonas más altas, que no fueron alcanzadas por la inundación, se organizaron rápidamente para montar ollas populares y asistir a los damnificados. Cada noche, decenas de personas se acercan con un tupper o un bowl para recibir un plato de comida caliente, mientras también se reparten ropa y juguetes para los chicos.
El operativo de emergencia incluyó el trabajo de bomberos voluntarios, Defensa Civil, Gendarmería y la Policía de Corrientes, que participaron en las evacuaciones y realizan patrullajes en las viviendas vacías para evitar robos. Sin embargo, el malestar crece entre los vecinos, que denuncian una fuerte ausencia del Estado en los momentos más críticos.
La bronca quedó reflejada en el testimonio de una vecina que habló al aire de TN: “¿Dónde está el intendente? ¿Dónde está el gobernador? ¿Qué hace el presidente de la Nación? ¿No está enterado que Corrientes existe y que nos estamos por ahogar todos? No veo a ningún político acá, no hacen nada”, reclamó.
Mientras tanto, el pronóstico sigue siendo preocupante: rige una alerta amarilla por tormentas y se espera que el mal tiempo continúe, al menos, hasta el miércoles al mediodía.
Con información de Newsweek