En medio de la flexibilización de la cuarentena, el Gobierno habilitó la realización de oficios religiosos que cuenten con la participación de hasta diez personas, y los templos deberán llevar un registro de los que concurren. Tras el anuncio, tanto los párrocos como los pastores, alistan revisan la viabilidad de dichos protocolos.
Por un lado, desde la arquidiócesis de Corrientes indicaron que preparan un encuentro para conversar los detalles de la habilitación. La dificultad se centra en el hecho de que es complicado determinar quiénes serán las diez personas que podrán participar de los oficios, de hecho, los templos (antes del covid-19) recibían a cientos de fieles. En esa misma línea, el pastor Ignacio Telechea del templo evangélico Jesús Vive, expresó a El Litoral que “nosotros seguiremos con las reuniones online porque completamos las diez personas entre el grupo de músicos de adoración, los que realizan la transmisión en las redes y el pastor. Siempre con todos los cuidados. Después planificaremos para ver si podemos dividir los cultos entre diez personas, pero todo eso se está planificando todavía”.
Además, desde la iglesia adventista de Corrientes, el pastor Walter Melero, señaló a El Litoral: “Los líderes conformamos una comisión que se encargará de adecuar los espacios y todo lo necesario para regresar porque queremos un protocolo superador en cuanto a los cuidados preventivos. Por ahora continuamos de manera virtual y sólo hacemos visitas cuando alguien está en una situación de suma urgencia”. MS