Distintas organizaciones proteccionistas de animales se reunieron el sábado en la Costanera General San Martín para marchar pidiendo erradicar el maltrato animal, sobre todo de los equinos. En la oportunidad, juntaron firmas para que se aplique la Ley Pascual.
El grupo “Lágrimas de sangre”, el Movimiento Argentino de Protección Animal de Corrientes (MAPAC) y ciudadanos que se adhieren a este pedido, ya que tuvieron familiares que fallecieron por un accidente con animales o producto de los vehículos a tracción a sangre, realizaron una nueva protesta.
Luego de la marcha al Palacio Municipal y el edificio del Legislativo comunal -fue el lunes pasado-, decenas de personas se movilizaron el último sábado por las calles de la Costanera General San Martín.
“Este problema nuclea a toda la provincia. El objetivo de esta marcha es crear conciencia sobre el uso de los animales para la tracción a sangre o trabajos de fuerza mayor. Vamos a conversar con la gente para explicar el circuito del maltrato animal en Corrientes”, comentó Graciela Bernárdez en comunicación con época.
En la marcha juntan firmas para presentar en la Legislatura Correntina y lograr la aplicación de la Ley Pascual, la cual prohibe la tracción de sangre en la provincia.
Si bien, hay normativas que rigen la actividad de los carreros en la ciudad, no se cumple y hay una serie de aristas difíciles de atender y solucionar. Referentes de MAPAC, con el apoyo de otras organizaciones y la comunidad en general, pidió al Concejo Deliberante buscar alternativas para solucionar la problemática.
“Somos un grupo de personas que integramos asociaciones de proteccionistas autoconvocados junto a vecinos que se sensibilizan con el maltrato animal. Vemos desplomarse caballos flacos que no pueden tirar de los carros. Creemos que la explotación de los animales no soluciona la pobreza, sino al contrario, genera un círculo vicioso”, expreso Bernárdez, quien con cartel en mano pedía el cese de la tracción a sangre.
Las distintas asociaciones proteccionistas solicitaron la lista de los carreros que adquirieron zootropos, durante la gestión Carlos Espínola.