Está destinado a las PYMES, a las Cooperativas y a los Trabajadores Autónomos. Además contempla quitas del 42%.
La moratoria impositiva y previsional anunciada por el Gobierno nacional, que alcanza a las Pymes, autónomos, monotributistas y entidades sin fines de lucro, contempla quitas del 42% sobre el monto total de la deuda y plazos de pago de hasta 120 cuotas. Se trata de un plan extraordinario diseñado para aliviar la carga del pasivo que arrastra el sector más dinámico de la economía argentina, pero que engloba casi el 70% de las obligaciones por cobrar que tiene la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).
El anuncio de la medida se concretó ayer en Casa de Gobierno y estuvo a cargo del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y la titular de la Afip, Mercedes Marcó del Pont.
Al plan podrán adherirse aquellas Pymes que obtengan previamente el certificado Mipyme que posean deudas al 30 de noviembre pasado e incluso quienes tengan planes de pagos a la fecha. El plazo límite fijado para adherir a este beneficio vence el 30 de abril próximo. Marcó del Pont destacó que los deudores -estimados en alrededor de un millón de potenciales contribuyentes- tendrán mayores beneficios cuanto más temprano se sumen al plan. “El ingreso podrá hacerse desde el 17 de febrero y van a tener tres meses, hasta el 30 de abril, para adherirse a esta moratoria”, dijo la titular de la Afip.
Por otra parte, detalló que los beneficios dependerán de la condición de cada empresa. A modo de ejemplo, dijo que “las microempresas no van a tener que pagar anticipos”, que estarán sujetas al momento en que entren en la moratoria y a la característica de la deuda, si es previsional o impositiva.
Agregó que permitirá financiar “no sólo deuda exigible, sino la deuda que actualmente esté en los planes vigentes, y establece la condonación parcial de intereses y de multas; esto habilitaría una reducción promedio de la deuda del 42% sobre el total”.
Con el ingreso a la moratoria se suspenderá la orden judicial de embargo que pueda existir sobre compañías que cuenten con deuda acumulada con la Afip. Estos embargos se encuentran suspendidos en la actualidad hasta el 30 de marzo.
La tasa de interés será fija del 3%, “para el primer año, y en los años siguientes pasará a variable de Badlar en Bancos privados. La forma de amortización va a ser bajo el sistema Afip, que lo que busca es que se pague menos en las primeras cuotas y vaya subiendo a lo largo del tiempo”.
La tasa será igual para todos los que se adhieran al plan, y lo que lo que cambiará será el porcentaje de anticipo y la cantidad de cuotas. Las microempresas que entren en febrero tendrán un plazo de pago de 120 cuotas, con cero de pago a cuentas y la primera cuota a abonar en marzo. Ahora bien, “una Pyme que entre en febrero deberá pagar el 1% y tiene 120 cuotas, pero si entrara en abril tendría que pagar el 3% de tasa y el plan de pago baja a 90 cuotas”, explicó la funcionaria.
Y completó: “Una empresa mediana que entre en febrero tendrá que hacer un pago a cuenta del 2%, si entra en abril será del 5% y las cuotas bajan también de 120 a 90 cuotas en cada caso respectivamente”.
El ministro Kulfas remarcó que “las empresas Pymes necesitan refinanciar sus deudas para volver a crecer” y destacó el esfuerzo que está haciendo el Gobierno nacional en pos de reactivar el proceso productivo.
Este plan cubre aproximadamente lo que es el 70% del universo de deuda que hay con la Afip.