El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, afirmó que la respuesta que la Iglesia ofrece ante la “agitación callejera” suscitada por el debate de la despenalización del aborto, “no está en la presión política a legisladores sino en el anuncio de Cristo y en la clara exposición de su doctrina”.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, destacó que “el espacio creado por esta Semana Santa es propicio para reflexionar sobre Él, para estar con Él y testimoniarlo ante un mundo que lo necesita, aunque se resista a escucharlo”.
“El apóstol San Pablo, en los consejos dirigidos a sus discípulos obispos - Timoteo y Tito - exhorta a predicar la Palabra: ‘con ocasión o sin ella’. Corremos el riesgo de ceder a la presión de los ‘prudentes’, enmudecidos por el miedo, que consideran inoportuno hablar de Cristo y exponer sus enseñanzas”, subrayó en su sugerencia para la homilía dominical.
El prelado consideró que “la controversia sobre el aborto ha dejado al descubierto quién es quién, a pesar de la bien fundada argumentación de eminentes pensadores y científicos que se oponen a su despenalización o legalización”.
“La agitación callejera, apoyada por algunos políticos y periodistas, aparece como la expansión de una eclosión amoral ensordecedora. La respuesta a tales manifestaciones, que la Iglesia ofrece, no está en la presión política a legisladores sino en el anuncio de Cristo y en la clara exposición de su doctrina”, sostuvo.
Monseñor Castagna afirmó que “es interesante volver a la enseñanza del Apóstol de las gentes, que parece proyectar su luz sobre las actuales circunstancias: ‘Porque llegará el tiempo en que los hombres no soportarán más la sana doctrina; por el contrario, llevados por sus inclinaciones, se procurarán una multitud de maestros que les alaguen los oídos, y se apartarán de la verdad para escuchar cosas fantasiosas’”.