“Recibir al Hijo de Dios, revestido de nuestra carne, es hacernos, con Él, hijos de su Padre. Es un pensamiento conmovedor, inspirado por el mismo Jesús, que debiera llegar a cada persona, para hallar el rumbo hacia la Verdad, la que hace verdaderos a quienes la reciben”, recordó el arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, consideró que tras el tiempo de Navidad y el amanecer del 2020 “es preciso mirar el futuro inmediato como una tarea nueva a realizar”.
“En ella se nos propone escuchar la Palabra: “A todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios””, recordó en su sugerencia para la homilía dominical.
El prelado explicó que “recibir al Hijo de Dios, revestido de nuestra carne, es hacernos, con Él, hijos de su Padre”.
“Es un pensamiento conmovedor, inspirado por el mismo Jesús, que debiera llegar a cada persona, para hallar el rumbo hacia la Verdad, la que hace verdaderos a quienes la reciben”, sostuvo.
Monseñor Castagna señaló que “Juan es un aprovechado discípulo en el conocimiento de Quien es la Verdad para todos y todo. Aprendió en la escuela apostólica del Divino Maestro y, luego, junto a quien conocía mejor que nadie al Señor: la Virgen Santísima. Juan se constituye, sin pretenderlo, en un perito que testimonia con su vida lo que enseña con sus palabras”, concluyó.