“Nuestras comunidades cristianas celebran festivamente a los santos patronos de sus templos. Cada bautizado es un templo, a veces degradado por el pecado, que tiene el mejor de los patronos: la Santísima Trinidad”, recordó el arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, destacó que cada comunidad cristiana celebra festivamente a los santos patronos de sus templos, al recordar que “cada bautizado es un templo, a veces degradado por el pecado, que tiene el mejor de los patronos: la Santísima Trinidad”.
“Hoy, cada uno de nosotros, debiera celebrar su fiesta patronal con particular solemnidad”, sostuvo en su sugerencia para la homilía dominical.
“A este singular patrono no se lo honra con flores, bandas musicales, bombas de artificio y procesiones, sino con el estado de gracia de sus fieles”, precisó.