El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, afirmó que “la ausencia, explícita o implícita, de toda manifestación de fe auténtica, está relacionada - en nuestra sociedad - con el deterioro producido por una infame erosión que enferma su cultura y vuelve delincuencial su comportamiento” y advirtió que “el problema trasciende el contenido doctrinal de un credo y afecta a todos los ciudadanos y a sus instituciones”.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, asegura que la “Palabra de Dios es confrontativa, si se la lee inteligentemente”, al considerar que “su poco aprovechamiento - en gran número de sus lectores y oyentes - se manifiesta en el desmejoramiento de la moral pública y en el desfasaje creado por la corrupción, ideológica y económica, y su impúdica exhibición”.
“Más aún cuando se comprueba que la mayoría de los hombres y mujeres no han tenido, ni tienen, el mínimo contacto con la Palabra de Dios”, subrayó en su sugerencia para la homilía dominical.
El prelado afirmó que “la ausencia, explícita o implícita, de toda manifestación de fe auténtica, está relacionada - en nuestra sociedad - con el deterioro producido por una infame erosión que enferma su cultura y vuelve delincuencial su comportamiento”.
Monseñor Castagna advirtió que “el problema trasciende el contenido doctrinal de un credo y afecta a todos los ciudadanos y a sus instituciones” y expresó su sorpresa ante “la actitud agresiva contra la Iglesia Católica, por parte de algunos actores sociales y sus colectivos, en defensa de la legalización del aborto o de la ideología de género”.