El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, destacó que “al ser constituida madre de todos los hombres, mediante las palabras testamentarias de Cristo agonizante, que Juan recibe representándonos, María también se hace cargo de ser modelo y maestra de los creyentes”.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, destacó que “al ser constituida madre de todos los hombres, mediante las palabras testamentarias de Cristo agonizante, que Juan recibe representándonos, María también se hace cargo de ser modelo y maestra de los creyentes”.
“No fue eximida del desgarrador sufrimiento de ver morir a su Hijo divino en la Cruz, y de atravesar - ella misma - la noche oscurísima de la fe”, recordó en su sugerencia para la homilía dominical.
“María es una mujer creyente que enseña a creer a los creyentes”, sostuvo.
El prelado afirmó que “desde la Anunciación, en la que el Ángel le revela su misteriosa identidad - y ella acepta su destino a ser Madre del Redentor - hasta presenciar la crucifixión y muerte de su Hijo Divino, no cesa de vivir de la fe en la promesa y en la obra que Dios realiza en ella y por medio de ella”.