“Cuando se desestima el don de la vida - hasta el aborto y la eutanasia - pasando por la carencia de respeto a las personas ‘y a sus circunstancias’, como ocurre en las actitudes antisociales de gran número de nuestros contemporáneos, ¡qué difícil es avanzar hacia una auténtica democratización!”, advirtió el arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, invitó a una “adhesión religiosa” a la persona de Cristo y recordó que esto “incluye la obediencia a sus preceptos y la participación de su Santo Espíritu”.
“La civilización de muerte, que parece rubricar tantas realizaciones actuales, se opone a la Vida eterna que nos ofrece Quien es ‘la Vida’”, advirtió en su sugerencia para la homilía dominical.
“Cuando se desestima el don de la vida - hasta el aborto y la eutanasia - pasando por la carencia de respeto a las personas ‘y a sus circunstancias’, como ocurre en las actitudes antisociales de gran número de nuestros contemporáneos, ¡qué difícil es avanzar hacia una auténtica democratización!”, exclamó.
Por último, monseñor Castagna insistió en advertir que “los valores de la libertad y la responsabilidad no se avienen con la delincuencia, de bajo o alto nivel”.