“El sinsentido contamina la vida moderna, e introduce a hombres y mujeres, de diversas edades en un clima social de desolación y frivolidad que alcanza dimensiones impensables. El asesinato y el suicidio, que salpican las portadas de los medios gráficos, constituyen la prueba de la necesidad de la fe en Dios que experimenta el mundo contemporáneo”, aseguró el arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, afirmó que “la Palabra de Dios, expresada en cada festividad religiosa, recobra su actualidad en ocasiones como las actuales”.
“El sinsentido que atormenta a los ciudadanos de este mundo, reclama el auxilio de Dios para que no se produzcan la desesperación y el caos”, aseguró en su sugerencia para la homilía dominical.
“Cuando se constata que la violencia y el odio cobran nuevas víctimas, apoderándose de los más jóvenes y vulnerables, se evidencia la necesidad extrema de Dios que padece nuestra sociedad”, agregó.
El prelado advirtió que el sinsentido contamina la vida moderna, e introduce a hombres y mujeres, de diversas edades, en “un clima social de desolación y frivolidad que alcanza dimensiones impensables”.
“El asesinato y el suicidio, que salpican las portadas de nuestros principales medios gráficos, constituyen la prueba de la necesidad de la fe en Dios que experimenta el mundo contemporáneo”, precisó.
Monseñor Castagna consideró que “la Iglesia debe aprender de Simeón y de Ana, para identificar en Cristo el auxilio que el mundo necesita. De esa manera, debe presentarlo como el sentido único que la historia requiere para ser auténticamente humana”.