El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, recordó que el venerable papa Pío XII declaró que el mundo “ha perdido el sentido del pecado”, afirmación que compartieron sus sucesores Benedicto XVI y Francisco, por lo que consideró necesario disponerse a “un reencuentro restaurador con su Creador”.
El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, advirtió sobre una pérdida del sentido del pecado en el mundo y consideró que “es un mundo que se nos mete dentro en la medida en que nos hacemos cómplices de su incapacidad de lograr la paz: a causa de los pecados ocultos y públicos”.
“La desnudez, que avergüenza a Eva y a Adán, es la estremecedora tristeza derivada del pecado cometido. Cuando la primera pareja se esconde de Dios: ‘Oí tus pasos por el jardín (respondió Adán) y tuve miedo porque estaba desnudo. Por eso me escondí’, advierte que la traición los hace sentir a ambos despojados de su primitiva dignidad e inocencia”, ejemplificó.
“Al mantener el sentido de su pecado Adán y Eva se disponen a un reencuentro restaurador con su Creador. Hace muchos años, el recordado y venerable Papa Pío XII declaró que el mundo ‘ha perdido el sentido del pecado’. Lo mismo afirmarán sus sucesores: Benedicto XVI y Francisco”, agregó en su sugerencia para la homilía dominical.
El prelado estimó en este sentido que “algunos espectáculos de la farándula, proyectados en nuestras playas y calles, evidencian esa lastimosa carencia de sentido” y aseveró: “Algunas manifestaciones mal llamadas reivindicativas de la mujer - o feministas - asombran hasta el espanto”.