En la fecha patria, muchos padres compraron indumentaria temática para que sus hijos la lucieran durante las celebraciones en instituciones educativas. En la demanda de elementos vinculados a la Selección Argentina esperan por los siguientes partidos.
El tiempo modifica muchos hábitos y conductas pero otras tantas se mantienen inherentes a su influencia abrumadora. Este puede ser el caso de los tradicionales actos escolares en los que niños se disfrazan para honrar las fechas conmemorativas. En el día de ayer muchos establecimientos educativos públicos y privados realizaron la celebración del Día de la Bandera, el cual recuerda el fallecimiento de su creador: Manuel Belgrano (ver recuadro).
El emblema nacional fue creado el 27 de febrero de 1812, durante la gesta por la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Las diferentes celebraciones en la antesala de la fecha dejaron un buen saldo en ventas de cotillones para quienes se encargan de comercializar estos artículos específicos. “Anduvo bastante bien la venta de trajes para niños, es algo que siempre pasa para estos días de actos. Teníamos de diferentes tamaños y muchos padres se acercaron a comprar en grupo”, expresó Gonzalo, quien trabaja en un cotillón ubicado por la peatonal Junín.
Además de llevar los artículos necesarios para los más pequeños, afirmó que algunos padres se sumaron a la celebración para acompañar a sus hijos: “Varios llevaron galeras más grandes para ellos mismos. Parece que también iban a actuar en alguna parte de la presentación en los colegios”, señaló a época.
En cuanto a los precios, un traje de tela puede llegar a valer más de $800. “Muchos padres no quieren hacerlo ellos mismos y por el apuro del día prefieren comprar. Otros sí encargan tela y los realizan con tiempo”, explicó. Entre las variantes también hay combinaciones más económicas para contemplar las diversas realidades económicas de lo que un trabajador puede llegar a gastar para estos casos: “También vendemos partes del traje como la pechera y la gorra, en este caso cada cosa puede salir entre $100 y $150”. Variantes para los diferentes casos.
“No es algo opcional para ellos sino que es obligatorio, así que muchos optaron por comprar ya que las escuelas les hacen festejar a los chicos todos los años y vestirse para la ocasión”, explicó José, otro comerciante que despeña su labor en un cotillón. Las fechas de repunte de estos artículos ya son señaladas en el calendario: “Se vende bien en estos días, también en fechas como el 17 de agosto por San Martín o el 25 de mayo; muchas madres compran para que sus hijas se luzcan como damas antiguas”, puntualizó a época.
Los lugares de venta de cotillón se vieron beneficiados por el movimiento de personas interesadas en sus productos por estos días. Además de elementos tan específicos, también cuentan con buena parte de los artículos relacionados para celebrar a Argentina en el Mundial de Rusia.
“Tenemos gorros celeste y blanco a $30, las bufandas $150. También collares y silbatos”, explicó Gonzalo. La competencia también funcionó de excusa para que muchos padres realizaran los cumpleaños de sus hijos bajo esta temática futbolera. “Vendimos muchas pinturas y maquillajes, le pusieron mucho color en estos días. Ojalá que sigamos bien, entonces se mantiene el repunte. No se vende como tiene que ser, pero si van pasando de ronda va a tomar más impulso todo”.
El comerciante afirmó que se encuentran a la expectativa de que el resultado deportivo acompañe el día de mañana: “El sábado no pudo ser, pero lo van a sacar adelante, el Mundial pasado jugaron los siete partidos y en ese momento nos fue muy bien en las ventas”, expresó.
José también dio su parecer en relación los artículos del Mundial: “Es mercadería muy específica que llega cada cuatro años, así que somos cautelosos a la hora de pedir por cantidad porque depende de los resultados”.
En este sentido, explicó que los que trabajan bajo esos lineamientos mantienen la prudencia a la hora de solicitar muchos más artículos: “Nos quedamos sin stock en algunas cosas pero vamos a esperar a ver cómo le va al equipo en los próximos partidos para saber si hacemos otro encargo. Esto depende de la efervescencia de la gente, si los resultados acompañan, las personas van a volver a comprar para festejar”.