La conducta y la incultura correntina se expresa diariamente el lugares de esparcimiento. Tanto como la basura y residuos deambulan por toda la capital correntina ahora la sorpresa desagradable sin control.
Permanente se ven los asientos de cemento recientemente puesto por el estado provincial con sangre y desechos de pescados extraídos por pescadores qué usan el río Paraná para lo deportivo o tal vez para el alimento diario.
Lo llamativo es el mal uso de los recursos públicos por parte de éstos. Varios bloques de cemento a lo largo de la costanera correntina son usados como tabla de desarme y limpieza de lo extraído por los circunstanciales pescadores qué generan malos olores y la contaminación incontrolable. Las imágenes hablan por sí solas.