Según un informe nacional, en la Provincia, en lo que va del año hubo un aumento en los casos de agresiones físicas y psicológicas. En 2018, se registraron 1.800 denunciadas, la mayoría dentro del hogar.En lo que va del año, 122 llamados fueron registrados desde Corrientes a la línea contra la violencia de género 144.
Según datos oficiales del Observatorio Nacional de Violencia contra las Mujeres del Instituto Nacional de las Mujeres, la Provincia presenta uno de los mayores índices en cuanto a violencia del tipo psicológica ejercida sobre la población femenina. Además, en Capital, se han duplicado en comparación a 2018 las llamadas por violencia verbal y hay un incremento en casos de violencia física.
En nuestro país, estadísticamente muere una mujer cada 29 horas producto de la violencia de género. Según se pudo saber, gracias al informe de datos dinámicos del Observatorio Nacional destinado a esta temática, Corrientes presenta un crecimiento en cuanto a violencia física, verbal y psicológica.
El año pasado, se registró un promedio de casos de violencia psicología del 96,4 por ciento, el cual actualmente es del 97,5 por ciento. En cuanto a violencia física, los parámetros pasaron del 74 por ciento al 82 ciento, y la violencia económica, actualmente se da en el 33 por ciento de los casos.
En Capital, según consultas realizadas a la fuerza policial, han incrementado los llamados respecto a violencia psicología, verbal y económica, pero las denuncias según el procedimiento que corresponde, aún no presentan un crecimiento como sería conveniente para frenar al agresor.
Sobre la modalidad, casi el 100 por ciento de los casos de violencia se da dentro del hogar con violencia doméstica. Esto significa que las víctimas, en su gran mayoría, conviven y en ciertos casos presentan algún tipo de dependencia para con su agresor, el cual suele ser la pareja, el padre o alguna figura de autoridad con un vínculo.
NACIONAL
En lo que va de 2019, 149 mujeres han sido asesinadas en el país. La cifra se desprende del Registro Nacional de Femicidios realizado por el Observatorio Mumalá. Entre el 1 de enero y el 31 de julio, fueron 127 los femicidios directos, 9 femicidios vinculados de mujeres y niñas, 9 femicidios vinculados de varones y niños y 4 trans/travesticidios.
ANTECEDENTES
La Oficina de Estadísticas y Registros de Juicios Universales y Acciones Colectivas del Poder Judicial indicó recientemente que se registraron alrededor de 1.800 casos de violencia en Corrientes durante 2018. 7 de cada 10 víctimas fueron pareja o ex pareja de sus agresores, según información recopilada por las dependencias judiciales.
Los tipos de violencia más comunes fueron la psicológica y la física, dentro de seis tipos de violencia que fueron sometidos a análisis: verbal, psicológica, emocional, restrictiva en cuanto a participación social, económica y sexual. En más del 90 por ciento de los casos se presentó violencia verbal, mientras que la violencia física existió en el 58,34 por ciento, con diferentes niveles de gravedad, mayormente del tipo alto.
También se denunciaron casos de restricción de la participación social, violencia económica y violencia sexual pero en menor proporción (menos del 10 por ciento de los casos). En lo que se refiere a la violencia ambiental, que tiene lugar cuando la persona denunciada rompe o golpea objetos o maltrata animales, teniendo o no la intención de intimidar a la víctima, estuvo presente en el 49,19 por ciento de los casos procesados.
En cuanto a las edades de las víctimas registradas con mayor frecuencia en el 2018, quienes oscilaron entre los 22 a 29 años marcando un 24,82 por ciento, seguido del grupo que va desde 30 a 39 años, con el 23,21 por ciento.
La menor cantidad de víctimas se presentó entre niños y niñas de 6 a 10 años, con un 0,67 por ciento. En cuanto a los denunciados, quienes presentaban edades de entre 30 y 39 años marcaron el 22,69 por ciento del total de los agresores.
En 7 de cada 10 casos el agresor fue la ex pareja o la pareja de la víctima, lo que implica que la víctima tuvo un vínculo afectivo y además podría tener hijos o bienes en común con el agresor, lo que en muchos casos representa mayor dificultad al momento de intentar salir de la situación de violencia.