El reconocido dirigente político, profesional de la agrimensura y amigo con muchos amigos en la sociedad correntina, Raúl Eduardo Itkin, después de un par de semanas de la irreparable pérdida de su hija Analía Itkin Roch, hizo un profundo análisis de esta situación agobiante en los sentimientos que le toca atravesar junto a los miembros de su familia.
Respetuosamente desde el dolor, Raúl trazó unas líneas de despedida que partieron desde el corazón, en una carta hecha pública.

Anne, como le decían sus amigos, era la joven correntina que falleció este 14 de noviembre tras ser embestida por un colectivo en Buenos Aires. Analía Itkin Roch, estaba internada en Buenos Aires luego de haber sufrido un siniestro vial. La noticia fue confirmada por su entorno familiar, tenía 30 años y residía hace varios años en Buenos Aires. Fue embestida por un metrobus el 29 de octubre y, desde entonces, estaba internada en la Clínica Trinidad del barrio porteño de Palermo.
Su grave estado había motivado numerosas campañas de donación de sangre y misas. Anne estudió Diseño de Interiores en el Instituto Superior Almafuerte y cursó la secundaria en la Escuela Normal.
DOLOR DE PADRE
“Hace un mes recibía la peor noticia, jamás pensada, la que pondría el punto de inflexión en mi vida. La que me lastimaría casi como a vos, mi Analía, el comienzo de un punzante camino hacia la eternidad, fueron angustiosas 9 horas hasta llegar a verte, acariciarte, besarte, en el crepúsculo del 29/10/19; aunque durante las comunicaciones en ese largo trecho hasta Buenos Aires, recibíamos noticias sobre tu lucha denodada por sobrevivir, nos alentaba a llegar lo antes posible.

Te atropellaron, esperaste 20 minutos a la ambulancia, sobreviviste el traslado al Hospital Pirovano. ¡Qué hospital público con mujeres y hombres con vocación de servicio, entregados a cada paciente, con los pocos medios tecnológicos a su disposición! Hicieron lo imposible para que puedas ser trasladada en otra ambulancia de altísima complejidad con enorme riesgo de vida”.
“Llegaste a la Trinidad de Palermo (casi junto con nosotros, luego del viaje), exhausta, casi sin presión sanguínea, te reanimaron, operaron y cuidaron 16 días. Días que parecieron años, al lado tuyo, largas horas diarias, tu mamá no te abandonó nunca durante días, durmiendo en el sofá de la sala de espera contigua a la terapia, yo me tomaba unas horitas para estar a solas en el hotel.
Amargamente. Soñando verte de vuelta con nosotros en Corrientes. Al lado nuestro las 24 horas del día, los 30 días del mes, los 365 días del año, todos los años que pudiéramos estar juntos. El destino quiso otra cosa para vos, y para todos nosotros”.

“Te cuento, Analía de mi alma, miles de parientes, amigos, conocidos, no conocidos, de acá, de otras provincias, otros países, nos mostraron cuanto aprecio, cariño, amor, sienten por vos, no estas ausente, solo te fuiste a disfrutar de una vida eterna, a nuestra espera. Te pido que cuando nos volvamos a encontrar, nos recibas con el amor que siempre nos prodigamos mutuamente, con tu risa contagiosa, con esa pasión por hacer, por realizarte, por ir a la cancha del club de tus amores, River Plate. Te amé, te amo y te amare por siempre, vida mía”.
Sentido pésame Raúl. Se acompaña desde el sentimiento.