La UTA exige la reincorporación de cuatro trabajadores cesanteados. Empresarios y gremialistas podrían ser citados en la Subsecretaría de Trabajo.
Los choferes de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) resolverán hoy si vuelven a la modalidad de asambleas en las cabeceras de las líneas, lo cual interrumpiría nuevamente el servicio.
El estado de alerta se debe a que, a pesar de que el monto de los 4.500 pesos fue acreditado en el plazo establecido, aún existen cuatro trabajadores despedidos, lo cual de no resolverse para el inicio de la próxima semana, podría significar el regreso de las retenciones de servicio.
Por lo pronto, los colectivos urbanos funcionarán con normalidad hasta ese día, según informaron trabajadores del gremio.
SUPERADOR
En junio, la UTA local y las empresas acordaron un aumento del 20 por ciento y el pago de un bono de 16.000 pesos en cuotas. Este acuerdo se retrasó y se implementó recién en agosto y hasta el jueves la falta de pago de una de las cuotas correspondiente al bono es lo que generó nuevamente una posible restricción del servicio.
En lo que va del año, casi todos los meses hubo conflictos con el transporte y, en este aspecto, el sector más perjudicado fue el de la Capital. A comienzos de septiembre, se había producido otro problema en el sector, pero en esa ocasión afectó al de corta y media distancia.
Para que ese conflicto -que fue el último hasta la fecha- se destrabe, el Gobierno provincial tuvo que intervenir la cartera de Hacienda, que conduce el ministro Marcelo Rivas Piasentini, tuvo a su cargo el diseño de la asistencia, que es de 7 millones de pesos, destinados exclusivamente a los trabajadores de las empresas de servicio público de transporte de pasajeros urbano e interurbano de Corrientes. El libertador