Invitada por el Gobierno Provincial, la especialista en educación y conferencista Laura Lewin visitará Corrientes el 18 de junio próximo, y dictará talleres en las localidades de Curuzú Cuatiá (de 8 a 10) y Paso de los Libres (de 13 a 15). Las inscripciones estarán habilitadas desde mañana (jueves) a las 15 en sima.mec.gob.ar. Próximamente Lewin estará también en Goya, Mercedes, Santo Tome e Ituzaingó. Vale señalar que esta es la segunda visita del año de la experta que semanas atrás capacitó a más de 4 mil docentes en Saladas y Capital sobre “Como gestionar tu aula sin gritar ni enloquecer”.
“El aula de hoy es diferente a la de 1985, pero muchos docentes siguen enseñando como aprendieron. Esto significa que están enseñando para un mundo que ya no existe y por lo tanto los resultados no van a ser los que queremos”, dijo durante una entrevista en la que habló de la importancia de generar conexión y cercanía con los estudiantes. Con respecto a la Inteligencia Artificial (IA) consideró: “Si la IA pudiera reemplazar al docente ya lo hubiera hecho, y si no lo hizo es porque no se puede”.
PREGUNTA: ¿Cuáles son las inquietudes más habituales de los docentes que asisten a los cursos?
RESPUESTA: Lo que más les cuesta es todo lo que tiene que ver con manejo de grupo y por eso salió esta capacitación, para trabajar justamente el manejo de grupo, el vínculo, la convivencia. Me dicen que les encantan las actividades que se proponen acá, pero que no saben cómo implementarlas en grupo de más de 30 chicos. Me dicen que si se tienen que mover, después no los pueden sentar de nuevo. Entonces es importante trabajar todo lo que tiene que ver con el vínculo entre el docente y los alumnos.
P: ¿Una recomendación para mejorar?
R: Algo fundamental es el vínculo, porque sin vínculo no hay aprendizaje, un docente que no invierte tiempo en conectar emocionalmente con sus alumnos, va a ver que después hasta la mejor estrategia falla.
P: ¿Cómo hace el docente para conectar emocionalmente con grupos numerosos?
R: Es que no tiene que ver con la cantidad de alumnos, tiene que ver con cómo te parás vos frente al aula y cómo los haces sentir a ellos. Con uno, con diez, o con 30 hay que generar un aula donde todos se sientan bien. No pasa por el número, tiene que ver con la capacidad de resolver un conflicto desde el dialogo. El docente tiene que saber cómo autorregularse y a partir de ahí autorregula al grupo.
P: ¿Cómo el docente aprende a autorregularse y a conectar con chicos que hoy están hiperconectados a las pantallas?
R: Para mí, hay que tomar conciencia de lo que está pasando y a partir de allí desarrollar una estrategia, y si es una buena estrategia la cosa empieza a cambiar. Pero si en lugar de eso, yo me desbordo quedo sin energía, y pierdo la paciencia para responder solo voy a poder reaccionar.
P: ¿Qué se necesita para elaborar esa estrategia?
R: Tener en cuenta cómo empiezo la clase, cómo me paro, lo primero que digo. Los primeros minutos de una clases son como el tráiler de una película y te dicen si va a funcionar o no. Si vos comenzás con energía baja, pasando lista, mirando los deberes o algo tedioso, claramente los chicos se van a ir mentalmente. Si comenzás la clase con una actividad de alto impacto, un meme, un chisme, un video podes captar la atención. Sin atención no hay aprendizaje. Así es como el docente va creando el vínculo, a veces será con un grupo, otro día con otro grupo, eso se va construyendo. Es mostrar cercanía, abrazar o si ves a uno medio triste le sacas un caramelo del bolsillo.
P: ¿Es simplemente poner humanidad?
R: Sin dudas, hay que humanizar la educación y hay que disfrutarla. Yo lo que siento es que hoy el docente está sobreviviendo al aula, y a mí lo que me interesa es que empiece a disfrutar del aula pero para disfrutar del aula no podes entrar a un batalla, y muchos docentes ya entran como agotados o con miedo de entrar a ese curso o pensando que va a ser una pelea. Tenemos que empezar con más estrategia. Yo hace unos años atrás tiraba “polvos mágicos” cuando había prueba, y vos me vas a decir “que pavada”, pero les encantaba aunque fueran grandulones de 17 años. Entonces enseñas desde la esperanza, desde la conexión. Esas cosas que parecen pavadas son rituales que humanizan y hacen que el alumno tenga ganas de estar en clase, porque al final del día vos lo que querés no es que se rían, es que se sientan bien en el aula y cuando un alumno se siente bien, está más entregado para aprender. El alumno responde al humor del docente, entonces si el docente empieza “yo les quiero avisar que solamente cuatro o cinco alumnos aprueban mi materia”, y está como en un modo “yo contra el alumno” y no “yo con el alumno”.
P: ¿Qué características tiene que tener un docente de hoy, a diferencia de un docente de hace dos o tres décadas?
R: Muchas veces lo que hacemos es gestionar un aula hoy en el 2026, con las mismas estrategias que se usaban en 1985 y en realidad el aula de 1985 es completamente diferente a la de hoy. A los chicos de hoy les cuesta prestar atención, no se pueden enfocar, nada los asombra, tienen una atención absolutamente frágil, son muy ansiosos, quieren todo ya y tenés un docente que esta agobiado, desbordado entonces claramente el aula es diferente, es decir, el aula es diferente y muchos docentes siguen enseñando como aprendieron, y esto significa que están enseñando para un mundo que ya no existe y por lo tanto los resultados que vamos a tener no son los que queremos tener. Hoy tenemos alumnos que hacen todos los trabajos con Inteligencia Artificial, y bueno como docente vas a tener que empezar a trabajar de otra manera, por ejemplo pedir que justifiquen la respuesta después de que te la entregaron, que fundamenten lo que están haciendo, que explique donde se les complicó más y porqué.
P: ¿Hacia dónde debería ir el sistema educativo y donde está hoy?
P: ¿La docencia es una de las profesiones que podría ser reemplazada por la Inteligencia Artificial?
R: Está claro que no. Si la IA pudiera reemplazar al docente ya lo hubiera hecho y si no lo hizo es porque no se puede, porque la magia está en el docente. Ahora, tenemos un problema enorme con la Inteligencia Artificial y es que por ejemplo si el alumno hace un trabajo con IA, y el docente los corrige con IA ¿Qué hacemos?, nos corremos y dejamos que las IA interactúen entre ellas. Yo creo que ahí está el tema, en cómo hacemos para que la IA ayude a pensar más profundo, no tercerizar el trabajo porque ahí es donde nadie piensa y lo que más necesita la sociedad es volver a pensar de una manera crítica y creativa, sino se va a atrofiar el cerebro.
P: ¿Qué cosas buenas puede traer a IA al aula?
R: Un montón. Al docente le puede ayudar a generar actividades más disruptivas, más interesantes en segundos. La IA te puede ayudar a generar evaluaciones que hagan que los chicos tengan que pensar, puede ayudar a trabajar con actividades como por ejemplo “realiza una entrevista al chat GPT como si fuera Thomas Edison” o escribir sobre tal tema y después pedir al chat que te hable más sobre ese tema, comparar las dos versiones y ver cuál te gusta más y fíjate como podes consolidar el trabajo. Ahí no está pensando por vos, te está ayudando a pensar más profundo.
P: En este contexto ¿es necesaria una reforma?
R: Yo creo que en un mundo tan versátil, tan dinámico, siempre hay que revisar todo, porque sino todo cambia más rápido que la educación, y la educación tiene que tener un carácter anticipatorio, entonces si hay que trabajar mucho con programas más modernos, nuevas maneras de enseñar, nuevos hábitos de estudio, nuevas técnicas de estudio que seguramente van a ser diferentes a lo que se usaba hace diez años, porque gracias a la plasticidad cerebral, hoy nuestros cerebros son diferentes a cómo eran hace diez años. Con la sobre-estimulación tecnológica hoy nos cuesta mucho leer un texto largo, estar varias horas haciendo lo mismo, algo que antes podíamos hacer porque el cerebro era distinto. Estos tiempos demanda una actualización de programas, maneras de trabajar, y sobre todo una nueva manera de entender a quién estamos enseñando. Hay que actualizar muchas cosas para lograr que los alumnos aprendan. Hoy logramos que el alumno apruebe.
P: ¿Cómo sigue el cronograma de charlas?
R: Tenemos ocho ciudades a recorrer, ya hice Corrientes y Saladas, ahora toca Curuzú Cuatiá el 18 de junio de 8 a 10 en el Club General San Martín y el mismo día pero de 13 a 15 en el salón de eventos Scheidler II de Paso de los Libre y todavía falta Goya, Mercedes, Santo Tome e Ituzaingó.
R: Yo creo que el sistema educativo hoy sigue siendo muy tradicionalista. Seguimos trabajando de una manera muy parecida a como se trabajaba años atrás. Los chicos necesitan involucrarse cognitiva y emocionalmente con lo que está pasando y eso significa ponerlo en el centro de la escena con metodologías mucho más activas. Me parece mucho más interesante que, en vez de estar escuchando al docente, pedirle a los chicos que miren un video, un tutorial o algo en su casa y que vuelvan con tres o cuatro preguntas que le hagan ellos al docente, como si fuera una rueda de prensa en la que el docente es el especialista, eso es involucrarlos en el aula. Tenemos que movernos más en el aula, tenemos que salir del docente delante del pizarrón con una clase magistral porque en una clase magistral el que aprende es el que habla. El alumno esta adormecido en una silla. Tenemos que incorporar más pausa, porque no aprendemos cuando estamos escuchando, aprendemos cuando hay una pausa real y ahí el cerebro que trabaja en segundo plano ayuda a consolidad la información, entonces más pausas en el aula. Hoy la ciencia nos da un montón de pautas, pero cambiar hábitos es muy difícil. Al docente le cuesta salir de su zona de confort y si no tiene un directivo que acompañe y que sepa mucho, que sea un docente para sus docentes, el docente queda solo en un ecosistema muy complicado.