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La UCA anticipa una profundización de la pobreza

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Crédito: 152300

En los hogares solo se alcanza a cubrir la mitad de la canasta básica. En simultáneo crece la pérdida de fuentes de trabajo.

 

Las medidas de aisla­miento dispuestas para con­tener el avance del corona­virus impactaron sobre los ingresos de los sectores de bajos recursos y eso hizo que el nivel de pobreza tre­para hasta el 45% en los úl­timos meses, analizó el di­rector del Observatorio So­cial de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia.

 

Se aleja un poco más el horizonte de una regulación que garantice derechos para trabajadores informales.

 

El titular de una entidad que sigue indicadores sociales sostiene que “la caída de los ingresos laborales de los sectores informales de clase media baja duplicó el défi­cit de la canasta básica.

 

Mientras que la inciden­cia de la pandemia sobre la economía “desnudó los pro­blemas estructurales de la sociedad argentina en cuan­to a dificultades para gene­rar una rápida recupera­ción”.

 

Con provincias

 

Con datos del área metro­politana de Buenos Aires, la observación es trasladable a la mayoría de los distritos con características seme­jantes. Salvia aclara que hay dos tendencias: una en las pro­vincias donde hubo reaper­tura económica y otra don­de no la hubo y “en la que seguramente se ha incre­mentado la pobreza”.

 

“La crisis golpeó a los sec­tores informales pobres, los cuales han tenido un piso de protección social a través de los programas de transfe­rencia de ingresos, pero es­tán perdiendo sus fuentes de trabajo por la reducción de la demanda”, indicó.

 

Demanda laboral

 

Salvia remarcó que el tra­bajo informal en el mediano plazo será escaso y que, des­de el punto de vista estruc­tural, eso significará “una profundización de la pobre­za, no solo por ingresos, sino en cuanto a capacidades de consumo e inversión en el propio desarrollo huma­no personal, familiar o co­munitario. Con la pérdida de trabajo se empieza a desin­vertir en alimentación, edu­cación, vivienda; esto fo­menta un proceso de empo­brecimiento estructural y de mayor desigualdad social”

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