Ocurrió en la ciudad de Chilecito y desde la intendencia dijeron que se debe a que muchos pobladores cobran un plan social del gobierno y no lo quieren dejar.
En Chilecito, La Rioja, el malestar lo instaló el propio intendente, Rodrigo Brizuela y Doria, quien debió utilizar los medios de comunicación para exponer un problema que padece la localidad desde hace años.
A fines de enero, las autoridades locales publicaron una bolsa de trabajo rural que buscaba recibir solicitudes de hasta 3.000 personas para la cosecha de la vid, la nuez y la oliva. Sin embargo, el intendente comunicó lo impensado: el primer día sólo se presentaron tres personas.
“El problema más grande es que la mayoría cobra planes del Estado nacional y, al tomar este tipo de trabajo, deben renunciar al otro beneficio. Entonces por dos o cuatro meses no quieren perder un monto que cobran durante todo el año”, comentó el secretario de Gobierno Ramón Carrizo.
Por su parte el intendente estimó que a esta altura del mes ya son 500 los pobladores locales que se encuentran trabajando en los campos, y más de 1.000 provenientes de Salta, Catamarca y Jujuy, entre otras provincias.