Corrientes toma posición y se vuelca a las máscaras en el debate abierto desde el inicio de la pandemia sobre el uso de barbijos o mascarillas.
Desde el inicio de la pandemia hubo discusiones sobre cuál es la mejor forma de protección que tiene la población ante el virus. Norte de Corrientes oportunamente entrevistó a especialistas, quienes explicaron la diferencia y remarcaron que el barbijo en personas sanas no es recomendado. Ayer el ministro de Salud se explayó sobre el tema, donde remarcó que el Comité de crisis de esta provincia, determinó que la recomendación es el uso de mascarillas de confección comunitaria para la población en general y barbijos para personas enfermas, personal de salud y quienes cuiden pacientes probables de covid.
Al ser consultado el titular de la cartera sanitaria Ricardo Cardozo dijo: “El tema de máscaras o barbijos es una discusión mundial, el Comité de crisis de Corrientes dice que todos deben usar mascarilla”, y especificó que “la Organización Mundial de la Salud recomienda mascarillas de confección social o comunitaria y que barbijos use la gente enferma y quienes los atiendan”.
La Provincia distribuyó al personal de salud los elementos correspondientes para su protección.
En medio del debate, no fueron pocos los grupos de personas que comenzaron en todo el país a fabricar barbijos a lo que se sumó en las últimas semanas también la elaboración de máscaras. Es que la situación lo amerita y todo resulta poco al momento de buscar generar insumos de protección básica.
Sobre la definición tomada por el Comité de crisis de la Provincia de Corrientes, se debe destacar que se puso el acento en el uso y producción de mascarillas de confección social y comunitaria, el objetivo es que toda la población pueda tener acceso a este tipo de elementos sin tener que salir a buscarlos al mercado comercial.
Así es que mientras la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste ya puso manos a la obra, también la Subsecretaría de Sistemas y Tecnología avanza con la elaboración de las mismas y según los datos a los que pudo acceder este diario hoy se hará la primera entrega de estos insumos elaborados con impresoras 3D y ensambladas por voluntarios de organizaciones sociales que decidieron sumarse.
Sobre la elaboración Federico Ojeda, subsecretario del área destacó que hoy se hará entrega de 300 mascarillas al Comité de crisis que serán distribuidas según las necesidades evaluadas. En ese sentido destacó que para los próximos cuatro días esperan completar un lote de 1.000 máscaras.
“La granja de impresión que montamos cuenta con el apoyo de especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas que son quienes se encargan de calibrar las impresoras, una parte fundamental del proceso, en total tenemos trabajando 22 impresoras 3D que confeccionar viseras y marcos para el armado de unas 80 mascaras al día”, explicó el funcionario.
En el mismo sentido, destacó que el ensamble de las mismas las están realizando voluntarios de distintas organizaciones que se fueron sumando.
Por su parte, desde el ministerio destacaron que se puede ver cómo las personas fueron avanzando en confecciones caseras de mascarillas y alentaron la actividad, poniendo el acento en tener sumo cuidado en el uso de barbijo, en aquellas personas que no están enfermas.
Así Corrientes avanza de manera solidaria entre distintos grupos que desde hace semanas se dedican a la fabricación de barbijos, un insumo que desapareció del mercado local y a su regreso a las góndolas tuvieron un aumento estrepitoso, pasando de $15 a $200, los de uso común, con duración de tres horas.
Los especialistas consultados destacan que las mascarillas son económicas de hacer ya que se necesita acetato y una gorra o bien precintos de plásticos y su uso es ilimitado ya que se pueden higienizar con alcohol con frecuencia, en lugar de los barbijos de telas que deben ser desechados luego de tres horas de uso.
Se destaca que quienes estén enfermos o en contacto con ellos si deben usar barbijos en lo posible de alta densidad.