Debido a la alarmante situación que afronta el país, por el avance del coronavirus, la empresa Aerolíneas Argentinas es la única autorizada a volar durante la cuarentena.
Luego de que el presidente Alberto Fernández anunciara ayer que facilitará el regreso de argentinos de zonas y países donde hay transmisión de coronavirus, el Ministerio de Transporte le solicitó a la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) que trabaje en un nuevo reglamento para organizar los vuelos de repatriación.
Ante la actual emergencia por el avance del COVID-19 y teniendo en cuenta las últimas disposiciones del gobierno nacional, como el DNU que amplía la emergencia pública en materia sanitaria, la Anac instruyó a los operadores aéreos, en relación a la suspensión temporaria de vuelos, y autorizó todas las operaciones a las zonas afectadas hasta el lunes 16 de marzo.
Asimismo, desde el organismo informaron que a partir del martes (17 de marzo) y hasta el plazo fijado por la suspensión, será exclusivamente la compañía Aerolíneas Argentinas la autorizada a efectuar viajes desde y hacia zonas afectadas.
Según fuentes oficiales, el Ministerio de Transporte conjuntamente con el Ministerio de Salud serán los encargados de autorizar el retorno con un previo control sanitario.
Los aviones de Aerolíneas Argentinas cuentan con un sistema de aire acondicionado que posee filtros especiales de alta eficiencia que permiten la renovación del aire de la cabina de manera frecuente, y que captura partículas de diferentes tamaños, incluyendo virus, lo que disminuye la probabilidad de contagio.
Ayer, el Gobierno suspendió todos los vuelos internacionales procedentes de los países afectados por el coronavirus: China, Corea del Sur, Japón, Irán, Estados Unidos y todos los países de Europa.
En cadena nacional, el presidente Alberto Fernández se refirió a la restricción y aseguró que “se implementarán medidas para facilitar el regreso de dichos países de los residentes en la Argentina”.
La decisión forma parte de las estrategias precautorias dispuestas ante la propagación global del COVID-19. En principio, la cancelación temporaria tendrá vigencia por un mes, aunque podría llegarse a prolongar. “La autoridad de aplicación podrá prorrogar o abreviar el plazo dispuesto, en atención a la evolución de la situación epidemiológica”, se comunica en el decreto firmado por el Presidente y los ministros del gabinete.
La decisión se tomó luego de que se confirmaran diez nuevos casos de la enfermedad, tres de ellos contagiados dentro del territorio argentino. Siete de los nuevos infectados contrajeron el virus estando de viaje. Y, según precisaron, los otros tres estuvieron en “contacto estrecho” con gente que viajó.
En este sentido, el DNU declaró la emergencia sanitaria por el plazo de un año y estableció la cuarentena obligatoria de 14 días para evitar el contagio. Esta será para todos los argentinos que regresen al país desde las zonas afectadas pero también para aquellos extranjeros que lleguen desde esos mismos destinos.