En plena Peatonal Junín, en el corazón del microcentro correntino, sobreviven varias personas en situación de calle que rebuscan la mejor manera posible para combatir el tremendo frío polar. Lo hacen bajo toldos de los comercios que los cobijan ante las bajas temperaturas y el frío maltrato del Estado.
La crisis excluye cada vez más a personas de condiciones mínimas. No es sorpresa que ocurra en la provincia más pobre del País. Los carecientes e indigentes de Corrientes, se descongelan para dar a conocer las penurias que atraviesan.
En la Plaza Juan de Vera y ante la “vista de todos”, aunque nadie los quiere ver; enfrentan temperaturas extremas en precarios colchones y coberturas plásticas.
Algunos de ellos, en su mayoría desocupados, esperan vanamente un auxilio del estado provincial, algo de comer, abrigo y, milagrosamente, una oportunidad laboral.
Es el caso de Roberto y Diego que son artesano y vendedor ambulante y afirmaron desde Canal 9, no tener otra opción que estar en la calle.
Mientras tanto el Servicio Meteorológico Nacional anuncia para este viernes y sábado, temperaturas aún más bajas para nuestra región. Parece importarles poco a funcionarios apoltronados en mullidos sillones, cálidas oficinas, reforzadas con caloventores. Los pobres e indigentes, más aquellos en situación de calle, deben esperar.