Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Recibí las notificaciones

DESBLOQUEAR NOTIFICACIONES

Siga estos pasos para desbloquear

Info General

La Odisea de los Giles

Agrandar imagen
Crédito: 140413

Cuando uno lee cada cosa en el cotidiano de los medios, a veces se pregunta, ante la impotencia que genera cierta información y, a esto ¡cómo se puede llamar! y, a veces no se encuentra el epíteto más desgraciado para calificarlo. Hace pocos días, el cine argentino ganó un Goya con la película “La odisea de los giles” y, me pareció lo más aproximado para graficar el infortunio del peronismo local. Los giles, son nueve personas modestas que juntas dólares para construir una cooperativa de grano y los aprisiona el corralito.


Desde la última vez, que el peronismo llegó al gobierno de la provincia han pasado cuarenta y siete años, que supera el cadalso israelita en el desierto en busca de la tierra prometida. Las falanges juveniles de la década de los setenta, que ganaban la calle contra la dictadura de turno, con el grito del “Luche y vuelve” en procura de rescatar del largo exilio al veterano líder de la clase trabajadora, aprestan su retirada con el orgullo de la misión cumplida, pero con la desazón de no haber acatado el mandato doctrinario, del trasvasamiento generacional.


La extramaunción del elusivo título de Delegado Normalizador del partido, para evitar el certificado de defunción de su personería jurídica, es el alegato patético de la tragedia dolosa que provocaran sus autoridades de los últimos años. Pero, como ocurre con las ilicitudes cometidas por los dueños del poder, siempre son absueltos de culpas y cargos y, no obstante el eufemismo del título del señor Julio Sotelo, cuanto menos y, utilizando palabras del titular de la agrupación interna “Volver a Creer”, debe tener mucha prudencia y no caer en gesto inoportuno, a pesar de que se refiere al encuentro que tuviera con el vicegobernador.


La falta de “prudencia” del encuentro en cuestión, es inocultable, es el diálogo político con un hombre encumbrado de ECO y, eso despierta sospecha en las filas del peronismo, que ya ha presenciado la misma película en no menos de tres turnos electorales en los que se priorizó el interés de la cúpula, por encima de la expectativa de la base peronista.


El delegado debe centrar su mira en la convocatoria a interna, que es lo que menos trasciende, en apariencia se aplicaría la misma carta orgánica con la posibilidad de alguna ligera reforma; ese estatuto partidario tiene la hechura exacta que calza la gente que causó la desaparición de la boleta del Partido Justicialista en las elecciones últimas.


Para colmo de males, el delegado alborozado y rindiéndole honores aplaude alguna gestión de concejales PJ de Capital, responsables, algunos más directos que otros de la ruina del partido. Con la misma regla de juego y con los mismos protagonistas ocasionadores de la agonía partidaria y en amigable contertulio con el árbitro de la contienda interna, el resultado está cantado.


En una readaptación de la película “La odisea de los giles” donde los giles son nueve modestos emprendedores esquilados por el corralito, en el peronismo de corrientes no demanda mucho esfuerzo mental, pensar, quienes juegan ese papel y la estatuilla del Goya puede ser reemplazado por la Taraguisita.

 

Dr. Ramón Aguedo Gómez

Dejá tu opinión sobre este tema

Más noticias

Te puede interesar

Newsletter

Suscribase a recibir información destacada por correo electrónico

Le enviamos un correo a:
para confirmar su suscripción

Teclas de acceso