Te doy una mano" lleva entregadas 100 prótesis gratuitas a quien lo necesita. Juanita Morales, es una de las peqeñas que ya cuenta con su prótesis personalizada tras viajar a Buenps Aires el pasado 2 de diciembre.

Con el emprendimiento buscan “cambiar la vida de las personas, principalmente la de los chicos”. Gerónimo contó que estudia administración de empresas y comercio internacional en la UADE y su papá lleva adelante un negocio inmobiliario.
Fanático hincha de Banfield, como su padre, Gerónimo explica que “el modo de armar un objeto se inicia cuando elaborás un diseño en pantalla, con las medidas y la forma requeridas, de allí se da la orden a la impresora, que durante varias horas concreta esa impresión, a través de la materia prima que se emplea, PLA, un plástico de forma filamentosa, que va desarrollando el elemento diseñado, con la forma y el color que se necesiten”.

¿Pero cómo surgió la idea de las manos? Según cuenta Gerónimo, “un día estaba en mi cuarto, entra papá me dice que había visto en un documental de internet que se podían hacer manos como prótesis, para quienes les falte alguna. Yo no entendía lo que me decía, pero él me insistió en que investigara”.
Para Gerónimo fue todo un desafío, ya que “de hacer una pieza compacta a fabricar manos con antebrazo que requieren ensamblar como 40 piezas era complicado. De a poco fuimos practicando, y encontrándole la vuelta. Pero fue prueba y error, y logramos ver cómo hacer los enganches, darle flexibilidad a los “dedos”, encontrar el equilibrio en el peso e incluir velcro para el cierre y goma Eva para que el roce no resulte tan áspero”.

Gradualmente, los Cabrera vieron que la necesidad de cumplir con los múltiples pedidos que tenían no podía ser abastecida por una impresora 3D. Por eso, de a poco fueron comprando otras unidades, y actualmente, en un taller armado en el fondo de la inmobiliaria, trabajan sin pausa siete impresoras.

Entre los numerosos casos que tanto Gerónimo como su padre más recuerdan hay algunos muy especiales, como el de un cura franciscano de Corrientes, a quien le diseñaron una mano de color negro, ya que pese a ser hincha de Boca consideró que darle la comunión a los fieles con un color partidario no se iba a ver bien.
Señalan que “tuvimos un chico que ahora puede subirse y andar en triciclo, otro que juega al metegol, y un muchacho que trabaja en un club puede barrer y tomar mate, algo que antes le era imposible. También a una chica que juega al hockey en San Lorenzo y le hicimos la mano con esos colores”.

Para Gerónimo, esta iniciativa “es muy importante para algunos chicos que antes sufrían bullying, y ahora exhiben su nueva mano orgullosos” y detalla que con estas entregas estuvimos en todo el país: Misiones, Salta, Catamarca, Chaco, Córdoba, La Pampa, Buenos Aires, y en la costa Atlántica entregamos varias manos, todavía recordamos a aquellos abuelos que se vinieron desde Misiones a buscar la prótesis para su nieto y estaban quebrados por la emoción”.

Ahora, desde su obra solidaria, lograron que Juanita Morales, una pequeña correntina recibiera su prótesis el pasado 2 de diciembre. "El mecanismo es simple, se acciona por los movimientos de su muñón y no requiere más que el cuidado diario; lleva dos cintas elásticas", contó el joven.