El Instituto de Obra Social de Corrientes (IOSCor), es la principal obra social de los correntinos, con más de doscientos cincuenta mil afiliados, presenta un contrasentido en plena crisis sanitaria, por el aislamiento y la cuarentena nacional impuesta por la presencia del coronavirus y, en Corrientes, por la fiebre del Dengue.
El buen ejemplo empieza por casa y el IOSCor no lo es. A las largas y tediosas, cuando no truncas esperas, de aquellos afiliados o familiares que intentan agilizar una gestión, por cuestiones de salud; ahora se suma esta situación de blindaje virósico –por las enfermedades apuntadas-. Pero en la obra social de San Juan y San Martín, todo el personal está trabajando en contacto con la multitud, especialmente con los grupos de riesgo, sin barbijos ni ningún tipo de protección sanitaria.

Asegurando que es un “foco Infeccioso”, los empleados del IOSCor que atienden constantemente a la población de riesgo, están trabajando sin barbijos. Denuncian que el interventor Raúl Esquercia “no garantiza ningún cuidado” y, además, “la gente que se queda afuera del enorme edificio” vecino al Correo Argentino, a pleno sol esperan un turno porque están haciendo ingresar en grupos de 10 personas.