Además de realizar trámites postales, en el lugar se abonan planes sociales, lo que genera largas filas y demoras que pueden superar las dos horas. Usuarios se quejan por la falta de personal y la lentitud del existente.
Usuarios se quejan de la pésima atención en la sucursal que el Correo Argentino tiene en la Capital provincial. En horarios de gran concurrencia, sólo hay uno o dos empleados que se ocupan de recibir correspondencia y pagar diversos planes sociales, lo que genera interminables filas y esperas que pueden superar las dos horas.
Durante los últimos días, varias personas hicieron llegar a El Libertador su disconformidad respecto a la atención que se brinda en las oficinas del Correo Argentino, ubicadas en la intersección de las calles San Juan y San Martín.
Según comentaron, es habitual que durante las jornadas en las que allí se abonan beneficios sociales, dependientes de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), haya insufribles esperas para realizar cualquier tipo de trámite postal, debido a la escasez de personal y al letargo de los pocos empleados que están destinados a atender al público.
Ante las quejas, este medio acudió al establecimiento postal y, efectivamente, pudo verificar a primera vista la mencionada situación, ya que en el exterior del mismo había una fila de unos 50 metros que llevaba varios minutos sin avanzar. "Estoy esperando hace más de una hora y hace como 10 minutos que la fila no avanza", comentó una beneficiaria de la Anses.
Una vez dentro del edificio, en un salón repleto y caluroso, se hizo visible el motivo de las demoras: sólo uno de los ocho boxes destinados para la atención estaba activo. "Tengo el número 40 y recién van por el 60 de la tanda de números anterior, o sea que hay 120 personas antes que yo", declaró ofuscado un oficinista que debía enviar correspondencia a Buenos Aires.
"Todos los meses pasa lo mismo, esto está abarrotado porque mezclan a la gente que cobra planes con quienes tienen que mandar correo o pagar algo. Encima hoy se cortó la luz dos veces y sólo hay dos que atienden y uno de ellos se levantó hace rato y no volvió más", expuso una mujer que llevaba casi dos horas esperando.
Para conocer el motivo de la demora y la falta de personal para la atención, El Libertador intentó dialogar con trabajadores de la empresa postal, pero todos los consultados manifestaron que no estaban autorizados a dar declaraciones.