Los fallecimientos de una periodista en La Pampa y de parte de la familia del senador Luis Naidenoff reavivaron la preocupación por el peligro potencial de los sistemas de calefacción por combustión. El año pasado murieron 200 personas en el país, producto de intoxicaciones causadas por el gas.
Las recientes muertes de una periodista en La Pampa y de la esposa y el hijo del senador nacional formoseño, Luis Naidenoff, por aparente intoxicación con monóxido de carbono, volvieron a encender las alarmas por los riesgos potenciales de los sistemas de calefacción a combustión (fuego). Si bien hasta el momento no se han registrado casos en Corrientes, las bajas temperaturas promueven que muchas familias se pongan en riesgo por exponerse a ese gas mientras intentan calentar sus hogares.
SITUACIÓN
El Ministerio de Salud de la Nación informó que el año pasado el monóxido de carbono provocó 200 fallecimientos y 976 intoxicaciones en todo el país, la mayoría de ellos durante los meses invernales. "Es un gas muy peligroso porque es invisible e inodoro, eso lo caracteriza por ser muy silencioso. Cuando entra al organismo desplaza al oxígeno de la hemoglobina", comentó a EL LIBERTADOR el jefe de del Servicio de Neumonología del hospital Escuela, Mario Sussini.
SÍNTOMAS
Continuando con lo anterior, el especialista expresó: "Al faltar oxígeno a los tejidos se produce una hipoxemia, lo que repercute en la muerte de las células y las más sensibles a eso son las cerebrales".
Refiriéndose a los síntomas y las diferentes etapas de la intoxicación con el gas, explicó que "el paciente tiene síntomas como cefaleas, náuseas, vómitos y debilidad generalizada. Después, el intoxicado se va deprimiendo hasta que pierde la conciencia y todo esto provoca lesiones cerebrales, estado de coma y, finalmente, la muerte". En cuanto al tiempo que tarda en producirse el deceso, planteó que "depende la concentración del gas, pero si hay niveles muy altos en un ambiente es cuestión de 20 o 30 minutos".
RECOMENDACIONES
Sussini señaló que la forma más frecuente de que se genere la mortífera sustancia en lugares cerrados es "cuando se calefaccionan los ambientes a partir de la combustión". "Todo lo que tenga llama consume oxígeno y hace que se libere monóxido de carbono, ejemplo de eso es cuando hay combustión con gas en la cocina o a partir de madera, papel o carbón", planteó.
"Aquellos que tienen calefacción con combustión deben tener un buen tiraje al exterior para que salga el humo, ventilación y no dejarla encendida durante toda la noche", recomendó, a la vez que recalcó que "lo que no se debe usar son los braseros internos".
Al ser consultado sobre cuáles son los medios de calefacción seguros, el galeno indicó que "donde no hay combustión no hay problema, como con las estufas a cuarzo, los calientes y los sistemas de calefacción por radiación como los de loza".
Para finalizar, el entrevistado informó: "Hasta el momento no tuvimos ningún caso en el hospital Escuela, pero sí estamos alerta y el Ministerio de Salud Pública de la Provincia ya hizo las recomendaciones del caso, como mantener los ambientes ventilados y evitar los medios de calefacción a combustión".