Marcelo Robledo es un paciente diabético que lleva una larga lucha para que el Instituto de Obra Social de Corrientes (Ioscor) le reconozca el costoso tratamiento que necesita. Denunció este lunes que en Buenos Aires no lo pudieron atender porque el organismo no pagó por los servicios necesarios, lo que podría significar una desobediencia judicial por parte de los responsables de la obra social.
Robledo es integrantes del Gabinete del intendente Eduardo Tassano como director de Discapacidad en la Municipalidad de Corrientes, por lo que se trata de un funcionario que ahora denuncia a funcionarios de la Provincia, en este caso, a Raúl Esquercia, interventor de la obra social.
Robledo lleva años tratando de que el Ioscor cumpla con una sentencia del Superior Tribunal de Justicia que intimó a los funcionarios de la obra social del Estado a proceder con la cobertura necesaria.
Evidentemente, las autoridades del Ioscor no cumplen con la orden judicial porque Robledo dijo hoy que en el hospital Italiano de Buenos Aires no lo pudieron atender porque la obra social no pagó por los servicios.
“Se olvidaron de pagar la atención médica y se complicó mi estadía y me tuve que volver, llamamos con mi abogado pero no nos solucionaron nada”, explicó Robledo en diálogo con radio Dos.
“Me tuve que volver sin nada, no me pudieron atender. Conseguí los turnos, pero lamentablemente no pudo ser”, dijo.
“Están jugando con mi vida, sigo sin bomba y sin descartables, lo único que me dio la obra social es la insulina”, señaló.
En diciembre de 2014, el Superior Tribunal ratificó un fallo de Cámara que ordenaba al Ioscor a dar la cobertura integral del tratamiento de Robledo, afiliado que padece diabetes tipo I y la provisión de la bomba de infusión continua en el hospital Italiano.
Es ese último fallo, que no se estaría cumpliendo en 2018, los jueces de la Corte correntina consideraron que, cuando se trata de un caso grave como el de Robledo, “el Estado no sólo debe abstenerse de interferir sino que tiene, además, el deber de realizar prestaciones positivas, de manera tal que aquellos bienes fundamentales de los individuos -su vida y su salud- no se tornen ilusorios”.