Gran malestar está causando en el personal del INVICO las medidas establecidas en el Decreto 3215/19, sobre la nueva reglamentación de las licencias postergadas.
Dichas licencias históricamente fueron otorgadas por distintas autoridades, a partir del último día hábil del mes de diciembre de cada año; optimizando de esta manera la prestación de los servicios en las diversas áreas, y coincidiendo en hacerlas uso por los agentes en los tiempos de feria administrativa y el mes de enero, generando a su vez menores gastos de funcionamiento en todos los organismos del Estado.
El decreto 3215/19 pretende que las licencias postergadas se tomen a partir del 29 de noviembre del año en curso, cercenando de esta manera el derecho adquirido por los empleados, que podían organizar estas licencias de la manera más conveniente a su organización familiar.
Con la excusa de buscar mayor eficiencia y eficacia, este decreto producirá trastornos en los distintos servicios que viene prestando el Estado, ya que licencia a los empleados en tiempos en que el público usuario y la continuidad de las obras, en el caso del Invico, sigue requiriendo la atención del personal.
Además, al vulnerar un derecho adquirido otorgado con la anuencia de las autoridades de cada repartición, el decreto generará demandas administrativas y jurídicas contra los entes y organismos provinciales, dada la imposibilidad fáctica de solicitar en tiempo y forma las licencias correspondientes sin perder días de vacaciones no gozadas.
Por todo esto los trabajadores del INVICO reunidos en asamblea han decidido solicitar a las autoridades mantener el derecho a utilizar las licencias postergadas tal como se venían realizando históricamente en todas las gestiones, prestando el mejor servicio a las familias, en los tiempos normales de funcionamiento del Estado.