En el marco del 8 de marzo. La doctora Sonia Meza, explicó los derechos de la mujer ante un abuso sexual. Sostuvo que la mayoría no hace la denuncia de forma inmediata y que para ello están las pruebas psicológicas.
A una semana del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y fecha donde organizaciones de género marcharán en reclamo por la protección de los derechos de las mismas, El Litoral consultó a la fiscal Sonia Meza sobre cómo actuar ante un caso de violación. Este delito es una de las consecuencias de la violencia sexista que se ejerce sobre las mujeres y, en este marco, la abogada desterró algunos mitos que rodean este tipo de hechos.
La letrada aclaró que “siempre hay que creer a la víctima”, y que “tiene diez años para hacer la denuncia”. “No es tarea de ella dar pruebas si no del fiscal investigar”. “En la mayoría de los casos la denuncia no es inmediata al hecho y las pruebas psicológicas son fundamentales” para determinar culpabilidad y que “es abuso o violación cuando la mujer no dio consentimiento del acto sexual”, aclaró.
“La víctima tiene diez años para hacer la denuncia si es mayor de edad, si es menor desde que cumple la mayoría de edad tiene también diez años. Más que el tiempo para hacer la denuncia es el tiempo que tiene el actor penal, el fiscal, en iniciar la investigación”, indicó Meza.
Respecto a los elementos que comprueben si hubo delito, dijo: “La víctima no tiene que presentar pruebas, es el fiscal el que debe investigar. En la mayoría de los casos de abusos y violaciones, el hecho ocurre entre cuatro paredes, el victimario no actúa ante la mirada de otros, por lo tanto la medida probatoria que se necesita, siempre que el hecho haya sido reciente es un examen físico donde se puede hasta adquirir el líquido seminal. En la mayoría de los casos la denuncia no se hace de forma inmediata por el shock traumático de la víctima, siente vergüenza y pudor. Por esto, muchas veces no contamos con este material probatorio y pedimos una prueba psicológica. El relato de la víctima es fundamental. A la víctima siempre hay que creerle”.
“Las pruebas psicológicas sobre la víctima y victimario son fundamentales. Existen rasgos que indican que ha pasado por un hecho traumático y no es fabulación. Respecto al imputado se hace al menos tres entrevistas. La mayoría de ellos tiene un perfil, existe un rasgo que los identifica, los abusadores tienen una patología especial. Esas pruebas son más que suficientes. La víctima no debe aportar más que con su palabra”, detalló la fiscal a El Litoral.
En relación a las dudas que puedan existir ante la Justicia, en cuanto a la resolución de casos sobre todo los que involucra a abusadores, sostuvo: “La Justicia está en el ojo de la tormenta y mucho tienen que ver los medios de comunicación, más los nacionales. Somos más los que hacemos bien nuestro trabajo que los que no hacen nada. No es cierto que estos hechos quedarán en la nada. Tengo el caso de un chico que a los 32 años denunció que fue abusado por su tío durante muchos años cuando era niño, y las pruebas psicológicas determinaron que el hecho ocurrió”.
La fiscal también aclaró cuándo es abuso y cuándo no lo es. Determinó que en el caso de un mayor de edad, lo es si ella dice que no fue consensuado. En el caso de un menor de 12 años, siempre es considerado un abuso, si es el padre o alguien cercano el hecho es más agravado. Hay otra etapa antes de la adultez que es en los casos de los que tienen entre 12 y 16 años, donde hay que probar la madurez sexual. El tercer estamento es la persona mayor de edad, donde importa el consentimiento que ofrece la víctima.
“Cuando la víctima no ha dejado su consentimiento es abuso sexual y eso basta para decir que fue abuso, basta con que la víctima lo diga. Pudo haber estado de acuerdo en un noviazgo o un acercamiento pero llegado al momento más íntimo se rehusó”, dijo.
A la vez, señaló que “el delito de abuso sexual contra la integridad sexual es de instancia privada, el fiscal puede actuar siempre que exista una denuncia y esta debe ser promovida por la víctima”. “En el caso de una menor de edad debería hacerla el progenitor, si es mayor de edad la denuncia debe realizarla la víctima, hasta que ello no suceda no se puede proseguir de oficio con la investigación”, agregó.
“Pensaba en la incidencia que tienen hoy las redes sociales que es algo nuevo que debe ser debatido, no se puede actuar ante una denuncia en Facebook, por ejemplo. Esto tiene su fundamento, tiene que ver con la reserva sexual, quizás la víctima no quiere contar y es algo que se respeta y por eso hay una instancia privada, se necesita que la víctima haga la denuncia”, indicó.
Por otra parte, ante algún caso que pudiera darse en la provincia sostuvo: “No tengo problema de conversar con la víctima. También puede acercarse a una comisaría o al sector especializado en delitos sexuales. Puede acercarse también sólo para conversar y recibir asesoramiento”.
Según los últimos datos del Ministerio de Seguridad de la Nación, hay diez denuncias por día en el país por violación. Desde organizaciones de género con las que pudo dialogar El Litoral, sostuvieron que “existen prejuicios contra la víctima que llevan a que no haga la denuncia” y “el descreimiento a la Justicia u otros actores que deben protegerla”.