Lo que pareciera ser una postal para adquirir entradas a algún evento recreativo no es otra cosa que una larga fila para solicitar un préstamo.
Seguramente esto puede remontarlo a uno a la época de vacas flacas y crisis económica que ya son parte de la historia argentina, que parecían no volver a ocurrir. Sin embargo, la imagen es clara, es decir, una fila bastante extensa de personas en la Peatonal Junín esperando para ser atendidas en una reconocida financiera ubicada allí.
Según las estimaciones del INDEC, la tasa de empleo en Corrientes subió del 40,7 al 40,9 % durante el 2017, esto representa a un total de 1200 nuevos trabajadores.
Habrá que conocer los números de este año para entender entonces por qué a las financieras les está yendo tan bien mientras la Argentina, dicen, está creciendo.
Por otro lado, el que vive el día a día comprende que estas cifras no representan otra cosa que números, más allá del rédito que se obtenga solo por decir que se redujo el desempleo. Si bien desde este Gobierno se aboga por presentar estadísticas transparentes y confiables, resta elaborar la serie de políticas y mecanismos para que haya mas personas con trabajo que con préstamos a devolver.