Por Dr. Aguedo Gómez
El encuentro fue anoche en la diagonal de las avenidas Maipú y Sarmiento, en el barrio que llevara el nombre de su esposo, el acto en recordación de aquel fatídico día de hace 70 años, se configuró en una asamblea de la militancia en la cual, el fiel de la balanza puesto en vertical marcaba la igualdad de pesos, tal vez el sortilegio del alma de la homenajeada Evita Capitana de los descamisados estaba señalando el camino para recuperar al PJ local de su propia ceniza.
Marcha de antorchas de nutrida feligresía peronista, como nunca visto antes en tiempos recientes, con marcada presencia de jóvenes y mujeres, advertía en palabras iniciales del acto, que el Peronismo no está muerto.
El linaje revolucionario de Evita, decía presente, en el reencuentro de compañeros de antaño y en hijos y nietos militantes que en sus canticos evocaban a la gloriosa JP del Luche y Vuelve que lograra rescatar a Perón de su largo exilio. Un acto emotivo sin discurso de jerarcas y con una lectura colectiva de un documento, por parte de los referentes organizadores del encuentro.
La luz de las antorchas, alumbraban la memoria de aquellos versos de Un Día Volveré y Seré Millones: “¿Qué pasó en la tierra mía / desgarrada de aflicciones? / ¿Por qué están las ilusiones / quebradas de mis hermanos? / Yo he de volver, como sea / junto al pueblo dolorido / convertida en una tea / para reavivar la brasa / yo volveré de la muerte”.