El holding monopólico, que tuvo carta abierta en la gestión de Fabián Ríos, está quedando en evidencia en la actualidad. Reactivó el servicio, pero puso a disponibilidad menos unidades de las establecidas. Continúa el conflicto con los choferes por falta de pago.
Tras haber dejado a la Capital sin la mayoría de los recorridos, el grupo monopólico Ersa volvió ayer a prestar servicio, pero con un número muy limitado de unidades, dado que continúa el conflicto con los choferes aglutinados en la Unión Tranviaria Automotor (UTA).
Es así que luego de cuatro días de tener paralizada la movilidad urbana en el principal distrito provincial, la empresa regenteada por Juan Carlos Romero no pudo cumplir con sus obligaciones salariales y sólo abonó la totalidad del sueldo a un sector muy reducido de trabajadores.

La situación de la conflictiva firma provocó la reacción de la autoridad comunal, harta de que Ersa viva siendo eje de conflictos, aun con los montos millonarios que viene recibiendo hace años por parte del Estado nacional y las facilidades otorgadas por las administraciones municipales.
En efecto, una de las herencias de la gestión del ex intendente Fabián Ríos ha sido las condiciones de la relación con el grupo Romero, al cual el intendente Eduardo Tassano viene marcando la cancha desde hace tiempo, no dispuesto a tener a la población de rehén de un monopolio que se afianzó en los años de gobierno del anterior jefe comunal.
El mismo secretario de gobierno de la Comuna capitalina, Hugo Calvano no dudó en plantarse ante el holding empresarial y amenazó con poner en revisión el vínculo contractual de la firma que agrupa el 90 por ciento del transporte urbano y el servicio de recolección de residuos.
"Los beneficios a este grupo empresario fueron otorgados en la gestión anterior, con condiciones sumamente favorables al grupo empresario y perjudiciales para el Estado a la hora de reclamar. Por ejemplo, tiene que pasar una semana sin recolección de residuos para que se le caduque el servicio a Lusa, que además tiene actualizaciones de monto en dólares, algo que no existe en ningún otro lado. Imagínense lo que debería pasar en la ciudad, el estado al que debería llegar para poder sancionar a la empresa. Lo mismo pasa con el transporte: todos los mecanismos de sanción son engorrosos para el Estado y la concesión los proteje, dejando al Estado indefenso frente al empresariado", lanzó el funcionario.
Preocupación de choferes y familiares
En medio del conflicto laboral que viven centenares de choferes por ítems salariales adeudados, la firma monopólica sacó ayer un aviso (foto) en redes sociales solicitando choferes para los servicios urbanos e interurbanos, hecho que preocupó a trabajadores y sus familiares, amenazados desde hace varios años por el poderoso holding empresarial.
La publicación surgida en horas de la tarde tiene como objetivo el disciplinamiento de empleados que reclamen derechos constitucionalmente garantizados. En la red social Facebook no se hicieron esperar las reacciones de cientos de usuarios que ven en el aviso una clara maniobra para avanzar con el despido de conductores de colectivos. "Explotadores, negreros, paguen lo que deben", sintetizó una enérgica usuaria.
"Trabajé años en Ersa y te tienen como esclavo. Nos pagaban en sobres y nos dormíamos arriba de los colectivos porque no teníamos el descanso que corresponde", dijo un ex trabajador de la firma quien resaltó: "Hay que ponerle las tapas a estos desgraciados".