La pronunciada bajante del caudal del río Paraná continúa siendo evidente en las costas de la ciudad y se mantiene por debajo de los 2 metros. Si bien ayer no hubo variaciones en comparación con los registros del miércoles, el cauce fluvial se mantuvo en el 1,79 metro y continúa siendo alarmante la situación para las embarcaciones que no pueden navegar.
La bajante del río Paraná impide el ingreso de las barcazas de gran calado, lo que genera algunos inconvenientes en el abastecimiento de ciertos productos para toda la región, como el caso de los combustibles, que no pueden acceder al puerto de la zona chaqueña de Vilelas debido al bajo caudal.
Según los datos oficiales, ayer el río Paraná se mantuvo estacionado en el 1,79 metro en las costas de la ciudad y no se esperan repuntes para las próximas semanas.