Comenzó siendo un refugio para personas en situación de calle pero fue mutando hasta albergar exclusivamente a gente del interior que llega a la Capital para realizarse algún tratamiento médico, dar a luz o bien acompañar a algún familiar enfermo. Por año, pasan más de 2.000 personas por el refugio de la iglesia Nuestra Señora de Itatí, ubicada en la intersección de la calle Blas Parera y la avenida Teniente Ibáñez, y solicitan la ayuda de la comunidad para poder seguir brindando esta atención solidaria.
El año pasado, 2.600 personas fueron asistidas en el lugar, de ellas 1.500 estaban en tratamiento oncológico en el hospital Vidal. Actualmente, aloja a más de 55 personas una cifra que no desciende desde enero pasado, según informó el sacerdote de dicha iglesia, Roberto Pini.
“Este espacio está abierto todo el año y brindamos servicios de comida y alojamiento a cientos de correntinos que vienen de puntos muy alejados a recibir tratamiento o acompañar a un familiar. Del interior vienen por la calidad de servicio en el área de Odontología y Neonatología. Muchas personas vienen de urgencia acompañando a un familiar y hay que proveerles de ropa y alimento. Acá, ellos tienen en lugar dónde estar y acompañar a las personas que están en tratamiento”, dijo Pini. El refugio cuenta con un sector para hombres denominados “San Juan Pablo II” y otro para mujeres, “Madre Teresa de Calcuta”. Por estos días, los tres pabellones de este último se encuentran ocupados por mujeres en tratamiento oncológico. “Contamos con el apoyo de la Fundación Oncológica de Corrientes. Mucha gente del interior y de los parajes están fuera del sistema previsional, no tienen recursos y ellos se encargan de conseguir lo indispensable que necesite esa persona en su tratamiento”, agregó.
La parroquia además posee un comedor al que asisten 200 familias de los barrios aledaños, con desayuno, almuerzo y merienda. La gran mayoría es de bajos recursos y no tienen ingresos económicos estables, además hay muchos niños y ancianos. Para seguir brindando la asistencia solidaria tanto en el refugio como en el comedor, convocan a la comunidad a colaborar. Se necesita elementos de higiene personal, mercaderías como leche, azúcar, arroz, fideos, entre otros alimentos no perecederos. Las donaciones pueden realizarse en la misma parroquia, entregando los elementos a la guardia policial que se encuentra en el lugar. “Pueden realizar la entrega durante todo el día a la guardia policial. Ellos reciben, anotan y nos entregan las cosas, lo pueden hacer con absoluta confianza. Esto no se podría llevar adelante si no fuera por el trabajo de ellos”, señaló Pini, que además agradeció la ayuda de la Policía de la Provincia. Norte