Se trata de una cuestión de costumbre, tal lo señalado por comerciantes del rubro. Destacaron la falta de información como factor clave del desapego al consumo. También reconocen pocas ventas, debido a la mala reputación de muchos lugares en los que se ofrecen productos no tan "frescos".
urante enero, la carne vacuna tuvo un incremento del 7 por ciento en su valor. A raíz de la situación económica, muchas personas optan por consumir cortes más baratos y de otro tipo de animales.
El pollo y el cerdo son los principales elegidos, según los carniceros y como tercera opción, aparece el pescado. Este último es desconocido por muchos, en relación a precios y su forma de consumo. "Los cortes son más baratos y la gente no sabe", dijo Daniel, encargado de una pescadería reconocida en la ciudad.
Respecto a la diferencia de costo, aclaró que "un ejemplo de referencia, se da con una pulpa de vaca a 500 pesos en supermercados y una merluza, que la conseguís a 350 pesos y de este se consume todo". Además, continuó diciendo que "si lo comparás con una costilla de carne vacuna, del kilo comes 500 gramos, como mucho, porque hay hueso y grasa. Es decir, si vos pagas casi 400 pesos y comes la mitad, estás pagando 800 pesos por el kilo", sentenció.
En los negocios, remarcan la poca demanda de sus productos: "Podés hacer milanesa y empanada de surubí. Vas a vender pero no tenés la oferta necesaria, al menos que te vayas a un restaurante", acotó.
FALTA DE INFORMACIÓN
Los comerciantes aseguraron del desconocimiento de las personas, al momento de comprar, y por eso se inclinan por las carnes rojas. "El consumo, por cultura, es la carne en los correntinos, el pescado: en semana santa y cuaresma recién", dijo Daniel.
"La gente quiere comer pero hay muy poca información", sostuvo a la vez que dijo: "También pasa que uno quiere comer, el otro no, tenés que hacer varias comidas y si haces carnes o pollo, comen todos".
Además, señalan la poca información para su cocción: "El ejemplo más fácil, es hacer un bife a la plancha, es igual a una merluza, es de vuelta y vuelta", afirmó.
MALA REPUTACIÓN
En la ciudad, hay pocos lugares encargados de la venta. Al respecto, señaló que "la gente tiene miedo con los peces que vienen del mar. Se tiene mala reputación sino comprás en un lugar seguro".
CULTURA DEL CONSUMO
Con el correr de los años, los vendedores observan la falta de costumbre de las personas al momento de su consumo. Sobre el tema, sostuvo que "hay que tratar de romper esa barrera, esa idea de que si no hay carne en la mesa, no hay comida".
"Pasa mucho en Corrientes porque si te vas a Rosario, te vas a encontrar con carritos como en la Costanera que te ofrecen hamburguesas de pescado frito, empanada de surubí y boga, y la gente te consume", acotó.
También, continúo comentando que "lo importante es pregonar que el consumirlo es más saludable", y "lo recomendable, según los médicos, es consumir dos veces por semana".
PRECIOS
En las vidrieras, entre los productos más conocidos, están la merluza y el pollo de mar a 350 pesos, el lomo de atún a 390 pesos, y entre lo más caros, aparece el salmón a 700 pesos.
Entre los más terrenales están el surubí, pacú y boga, y la pulpa desgrasada de surubí está 390 el kilo. A su vez, en algunas carnicerías ofrecen el kilo a 250 pesos.
"Sólo el 10 por ciento de la población consume pescado durante el año y cuando es cuaresma, se va a 70 y 80 por ciento", sentenció.