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Info General Esperan arreglos antes de las clases

El Liceo Ferré tiene pisos hundidos, mampostería floja y paredes rajadas

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Crédito: 89403

El  Colegio Secundario “Brigadier Pedro Ferré” desde hace tiempo arrastra problemas en la infraestructura que en el último tiempo se agravaron. Hundimiento del piso en el área de Alumnado, peligro de desprendimiento de la mampostería en uno de los salones, filtraciones en los techos, inconvenientes en la provisión de agua potable y de energía eléctrica, hundimiento del piso y rajaduras en una de las paredes de la Biblioteca, desprendimiento de mampostería de las galerías del segundo piso y baños que no funcionan son sólo algunos de los inconvenientes que se presentan en este nuevo ciclo lectivo que está por comenzar.

 

A esto se suma el mal estado de las veredas y un poste de telefonía caído que pende de los cables cerca del acceso principal. Las autoridades del colegio pusieron al tanto de la situación al Ministerio de Educación, pero todavía no tuvieron respuestas. “Estamos complicados porque en el último tiempo se acentuaron más las diferentes problemáticas de infraestructura que tenemos en la institución. Sobre esta situación ya se habló con la ministra Benítez, vino el director de Infraestructura, hizo un relevamiento y comprobó el socavamiento”, explicó a NORTE de Corrientes la directora, Mercedes Aguirre.

 

El Liceo tiene una matrícula de 1.500 alumnos en dos turnos y allí también funciona el Colegio Nocturno “Bartolomé Mitre”. Parte del edificio fue reparado el año pasado, pero los inconvenientes se repiten. “Tenemos problemas edilicios, eléctricos y de provisión de agua. Está complicado el piso de Alumnado, de Rectorado y de la Biblioteca, que está hundido y con una importante rajadura en una de las paredes. Hay un salón en el que se está cayendo el techo, hay filtraciones importantes y se está levantando el reborde de la escalera. Hay mucho para hacer y este colegio es grande, tenemos una matrícula importante de alumnos. Los baños no están funcionando todos y necesitamos que se ocupen”, agregó Aguirre.

 

Después de permanecer cerrado dos meses, el colegio fue abierto ayer para realizar la limpieza y quitar la soldadura de las puertas de algunos salones que fueron selladas para evitar robos. Aunque la situación con la que se encontraron los directivos y el personal administrativo que concurrió era previsible, generó mucha congoja. “Ésta es una escuela céntrica, nueva, con arreglos que se hicieron pero que no resultaron. Me parece que necesitamos una mirada desde el Ministerio porque hacemos todo el esfuerzo. En el segundo piso el calor se acentúa mucho porque tiene vidrios, allí pusimos cortinas y acondicionadores de aire con un esfuerzo importante de la cooperadora, pero falta mucho. Faltan pintura, mesas y sillas”, dijo la directora. “Nosotros buscamos que el chico se halle en el colegio, hacemos todo el esfuerzo pero también es importante el lugar. Con un lugar agradable ese trabajo ya está hecho en un 50 por ciento.

 

El eslogan del colegio es “Liceo, una familia”, porque acá no ingresa solamente el chico sino también la familia, porque el compromiso lo hacemos con la familia, sino, no podemos sostener a ese chico. Pero también está el Estado que debe hacer su aporte, y en ese sentido hoy estamos complicados”, agregó la directora. Tras los llamados realizados al Ministerio, esperan novedades en los próximos días. Norte

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