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Info General Taragüí Rock

El corsódromo se llenó de distorsión en un fin de semana bien rockero

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Crédito: 129697

Miles de personas de toda la región disfrutaron de las variadas propuestas musicales del Taragüí Rock, espectáculo que copó el predio carnestolendo emplazado en el ingreso al Perichón. Anoche se despedía la décima edición del festival impulsado por Cultura y el CFI.


Las instalaciones del corsódromo “Nolo Alías”, emplazado en el acceso al Perichón y Ruta 12, albergaron por primera vez al festival Taragüí Rock, evento que congregó a miles personas de toda la región en dos veladas a pura distorsión.


La primera jornada del espectáculo estuvo signada por la participación de tres grupos nacionales: Malón, El Bordo y La 25, cada una de ellas con matices musicales diferentes, asimetrías estas que nutrieron el ecléctico abanico de sonidos.


El evento, organizado por el Instituto de Cultura de la Provincia y con apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI), sirve de marco para que los artistas correntinos puedan mostrar su música y, merced a sus dos escenarios, llegar a nuevos públicos. Tal lo ocurrido con las bandas Silencio Blues Trío, AJO, Malentonados, The Pueblo, Wendigos, Norte Mestizo, El Sueño de Eva, Cráneo, La Botica y Grito Clandestino.


En tanto ayer, en el cierre del fin de semana rockero, estaba previsto que actúen los exponentes locales y nacionales de: “Free Excesses, Matriz, Feli Colina, La Chiflada, Kalacawas, Rocío Lens, Salvapantallas, Simónimos, Peligro de Aborto, Cabezones, Música para Volar, La Murga, La Beriso.

En esta edición (la décima si se tiene en cuenta que antes el festival se llamaba “Corrientes Rock”), además de lo estrictamente musical, el público pudo disfrutar de un patio cervecero y de comidas, stands de merchandising y hasta la posibilidad de hacerse tatuajes.


En materia de infraestructura, los dos escenarios fueron erigidos del mismo tamaño, a una distancia de 100 metros uno de otro, ocupando un predio de 100 x 70 metros. El sonido y la iluminación estuvieron a la altura de un espectáculo de esta magnitud.


Hubo estacionamiento privado (a 100 pesos) y la Municipalidad dispuso de colectivos gratis que salieron desde la plaza Cabral, en el pleno centro capitalino.


Sobre esto último, vale mencionar que se registraron ciertas aglomeraciones a la hora de abordar las unidades de transporte, al punto que la Comuna tuvo que robustecer la cantidad de coches afectados al festival.


Personal de Seguridad Vial y efectivos policiales moderaron y controlaron (mediante tests de alcoholemia y chequeo de documentaciones) el ingreso-egreso de los automóviles particulares que acudieron al “Nolo Alías”.


 

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