El paro sorpresivo de colectivos sorprendió a la ciudad y a la gente al comenzar el día. Largas filas de pasajeros, trabajadores y alumnos de las escuelas, seguían por varias horas aguardando inútilmente el paso de las unidades, que se hallan paradas en el galpón de la empresa ERSA. La bronca fue creciendo al pasar los minutos afectando el presentismo de los trabajadores y escolares.
La dureza de la medida de fuerza dejó al descubierto las graves irregularidades laborales de la empresa cuasi monopólica del transporte urbano de la ciudad de Corrientes.
La Subsecretaría de Trabajo se presentó cerca de las 8 para constatar la situación, pero sus veedores fueron recibidos con el reclamo de los choferes, y la ausencia de la UTA.