Cómo es el operativo SAR que la Prefectura activó a unas 160 millas náuticas de Puerto Deseado, con buques pesqueros y medios aéreos afectados al rastrillaje. El marinero, Juan Carlos Gutiérrez, oriundo de Empedrado, lleva tres días desaparecido.
Por causas que serán materia de investigación, a última hora de ayer se activó el procedimiento de hombre al agua a bordo del buque pesquero BP Luca Mario, propiedad del Grupo Solimeno. Al momento de esta información, el tripulante permanecía desaparecido.
El hecho ocurrió en una zona ubicada en torno a la posición 47°09’S 62°02’W, a una distancia aproximada de 160 millas náuticas al este-noreste de Puerto Deseado. La emergencia derivó en la activación inmediata de un operativo SAR bajo intervención de la Prefectura Naval Argentina.
Según pudo saber PESCARE durante la noche de ayer y el transcurso de la madrugada, apenas se verificó la caída al mar, el primer oficial de puente y el capitán del buque dieron aviso a los centros de gestión costera con jurisdicción operativa en el área, vinculados a Comodoro Rivadavia L3A y Puerto Deseado. A partir de esa comunicación se inició el protocolo de búsqueda y rescate.
Las circunstancias del incidente deberán ser reconstruidas en el marco de las actuaciones correspondientes, a partir de las declaraciones del personal embarcado y de los registros operativos de la unidad. Esa instancia deberá precisar el sector donde se produjo la caída, la maniobra que se desarrollaba a bordo y la secuencia exacta de los hechos.
El BP Luca Mario había zarpado del puerto de Mar del Plata el pasado 12 de junio a las 14:00 horas. De acuerdo con la información disponible, la unidad se encontraba con bodegas completas y finalizando carga en el entrepuente, con previsión de regreso al puerto local durante este fin de semana de contar con buenas condiciones operativas.
La alerta fue emitida inicialmente por VHF a los buques que operaban en la zona. Luego, Prefectura transmitió la comunicación por la misma vía y afectó a embarcaciones cercanas al área de búsqueda. Entre los buques que por estas horas muestran derroteros compatibles con transectas de rastrillaje se encuentran el propio BP Luca Mario, Ponte de Rande, API V, Anabella M y Beagle I.
Al momento de caer al mar, el tripulante vestía overol, campera de agua y abrigo, casco de seguridad y chaleco reglamentario DAF (Dispositivo de Ayuda a la Flotación), de acuerdo con la información disponible. Ese dato forma parte de los elementos considerados dentro del procedimiento de búsqueda.
El cuadro meteorológico se consigna por su incidencia directa en las tareas de localización y rescate. Ayer, en la zona del incidente, se registraban vientos de 30 a 35 nudos, olas cercanas a los 3 metros y temperaturas bajo cero. Para la mañana de hoy se esperaba una disminución en la intensidad del viento, en torno a 25 nudos, aunque las condiciones seguían siendo exigentes para el operativo SAR.
Desde temprano, cuando las condiciones de aeronavegación lo permitieron dentro de márgenes operativos ajustados, Prefectura incorporó medios de superficie y aéreos al rastrillaje, con helicóptero y avión de búsqueda y reconocimiento.
La temperatura ambiente rondaba los 4°C, mientras que la temperatura del mar se ubicaba cerca de los 7°C, con mar de fuerza 7. En ese contexto, el paso de las horas reduce los márgenes de respuesta y vuelve determinante la coordinación entre los medios de superficie y las unidades aéreas.
PESCARE cuenta con datos filiatorios del joven tripulante desaparecido en aguas del Atlántico Sur. Por respeto a su familia, a la comunidad pesquera, a la Autoridad Marítima y al juzgado interviniente, su identidad será preservada hasta tanto exista una comunicación oficial.
El operativo continúa en desarrollo. La prioridad permanece concentrada en la localización del tripulante desaparecido y en la continuidad del rastrillaje dentro del área definida por la Autoridad Marítima.
En el ambiente pesquero se viven horas de consternación. Se trata de un joven profesional, con un proyecto de vida por delante, buscado en una zona donde el frío, el mar y el paso del tiempo se vuelven cada hora más exigentes.
La respuesta de la flota expresa una conducta propia del oficio, cuando un tripulante cae al mar, los buques cercanos interrumpen su operación y se suman a la búsqueda. En el mar, un hombre jamás abandona a otro.