Entre la crisis y la pobreza se destinarán $80 millones para la Plaza 25 de Mayo, en otra increíble, alocada e innecesaria inversión que lleva adelante el Gobierno de Corrientes, como trasvistiendo las prioridades y relegando a los comedores y salones comunitarios, donde los aullidos del estómago no son fácilmente acallados cada día.
Tras erogar la friolera de más de $30 millones para la cimentación solo de cuatro cuadras de pavimento en el barrio Independencia, y otros $35 millones por un galpón para la DPEC de 35 x 40 metros, en sendos gastos realizados antes de las dos últimas corridas del dólar, el gobierno de Gustavo Valdés ahora se apresta a erogar $80 millones para refaccionar la Plaza 25 de Mayo.
No se conocen detalles de la obra anunciada por el mandatario provincial en declaraciones radiales, pero para varios, se estaría ante un nuevo emprendimiento con los acostumbrados sobreprecios de la administración radical.
Sobrefacturaciones que en más de una vez, fueron denunciados periodísticamente –diario 1588-, ante una muy pasible justicia local.
Ante las declaraciones de Gustavo Valdés en un mega anuncio desde radio Sudamericana, estallaron las redes sociales. Hicieron cola para pegarle, criticando la millonaria inversión, en tiempos que la crisis económica se agudiza y Corrientes, tristemente, ocupa el primer lugar en el ranking de pobres del país.
30 VIVIENDAS
Instantes antes del anuncio del gobernador se conoció un informe sobre la escasa capacidad del Instituto de Vivienda de Corrientes (INVICO) para la construcción de complejos habitacionales en la provincia.
Con los 80 millones que se destinarían al histórico espacio verde enclavado en la zona más añeja de la ciudad, sitio de luchas y reclamos populares, se podrían edificar 30 viviendas.
Una manera de paliar la demanda de más de 60.000 familias que no tienen casa propia y pujan hace años, por una adjudicación.
Surgen numerosos interrogantes sobre los motivos que llevarían a Gustavo Valdés a desembolsar semejante suma para embellecer la tradicional plaza donde erige el monumento al Libertador de América.
Uno de ellos, la necesidad de anunciar algo ante la sequía de obras importante en el municipio capitalino, aunque esta no sea contundente, quien sabe, entretiene. Otra, el compromiso con algún constructor amigo que lo apoyó en la última campaña electoral.
Finalmente, la visible improvisación con que lleva adelante su gobierno plagado de promesas al mejor estilo Cambiemos.
Así, la Plaza del Aguante pasaría a ser la Plaza de los Millones.