María Olga Marcomini es una correntina que fue al Paraguay por un problema de salud de uno de sus hijos radicado en el vecino país. Hacia mediados de marzo tuvo un problema con el auto, pero ya lo solucionó. No obstante, no puede volver a Corrientes. “Me siento abandonada”, dijoMaría Olga está viviendo en la casa de un primo, en la localidad de Fernando de la Mora en el conurbano de Asunción.
“Vine por un problema de salud de uno de mis hijos antes que suceda todo esto de la pandemia. Tuve un problema con mi auto pero ya lo solucioné. Pero desde ese día no puedo volver. Hago todos los trámites que me piden pero no hay caso. En Cancillería nadie me atiende; está cerrado. Solo atienden por teléfono, pero también tenés que tener suerte para eso”, dijo.
“Estoy desde el 16 de marzo. Sigo yendo a Cancillería, ando atrás de todos, pero solo me hablan los guardias. Hice formularios, llamé a todo el mundo. Me estoy quedando sin dinero, y con el cambio como está no nos alcanza para nada. Hasta me quedé sin abrigo… cuando dije eso me dijeron que vaya a una parroquia”, detalló“Me siento absolutamente abandonada”, alertó María Olga.
“Yo tengo mis medios para volver. No necesito ser ubicada en algo: solo necesito un pase. No tengo problemas de transporte. A Cancillería llamé mil veces. Llene todas las documentaciones. Pero no puedo conseguir el pase”, contó.
“Yo sé que el problema es que hay paraguayos que cruzan para cobrar, y por eso están extremando los controles, pero ese no es mi caso”, insistió.
“Estoy en la casa de un primo en Fernando de la Mora. Necesito cuanto antes volver a Corrientes”, clamó