Con la caída del poder adquisitivo, los trabajadores del sector aseguran que tienen menos clientes por día. Además, les preocupa su integridad física, ya que deben acomodar las motos a poca distancia de donde pasan y doblan los colectivos.
Los cuidadores de motos que trabajaban sobre Agustín González al costado de la plaza Vera fueron trasladados hace ya cinco meses y desde aquel momento son varias las complicaciones que tienen que afrontar en cuanto a lo económico y también a los riesgos viales. Varios de ellos dialogaron con El Litoral y expresaron su preocupación por la difícil situación que atraviesan.
Por un lado, detectan una baja en la demanda que acompaña a la caída del consumo en general. “Menos gente viene al centro de compras y eso hace que tengamos pocos clientes en comparación con años anteriores”, comentó uno de los trabajadores que fue reubicado en octubre de 2018.
Además, otro cuidador señaló que “el pago es voluntario, entonces nuestra ganancia es muy variable porque cada uno te da lo que tiene o le parece mejor, eso no nos deja planificar nada y vivimos el día a día”, expresó.
Los trabajadores mantienen aún cierto malestar por el traslado del año pasado y aseguran que en la plaza Vera la situación era mejor para ellos y también para sus clientes. “Nosotros teníamos más espacio, comodidad y podíamos cubrirnos del sol o la lluvia; y ahora no”, expresó.
En tanto, otro cuidador acotó que “los motociclistas venían a un lugar donde seguro había espacio, ahora nos cuentan que tienen que dar varias vueltas para poder estacionar en algunos de los sectores cerca de las esquinas donde nos ubicaron”.
Otra cuestión que genera alerta es el riesgo vial al que están expuestos en las esquinas. Mientras que por Agustín González ingresaban casi exclusivamente motociclistas y remiseros, en los nuevos sitios donde se encuentran hay un intenso tránsito de vehículos de todo tipo, incluyendo unidades de transporte público.
“Es muy peligroso, tenemos que acomodar las motos y los colectivos cuando doblan nos pasan muy cerca, a centímetros”, expresó uno de los trabajadores ayer a este matutino.
Aunque reconocen que volver a plaza Vera es casi imposible por la decisión municipal, evalúan pedir formalmente algún tipo de modificación o medidas para reducir el riesgo y poder trabajar con mayor comodidad en los espacios que les fueron asignados tras el traslado.