Quien escribe estas líneas, a desempeñado a lo largo de cuatro décadas, innumerables tareas relacionadas con la comunicación social. Sin dudas, una de las labores más apasionantes tiene que ver con evaluar el mensaje de retorno.
La evaluación y el análisis de la efectividad del mensaje demanda un esfuerzo titánico, día a día, hora a hora y minuto a minuto.
Desde 1983 a esta parte, con el advenimiento de la nueva etapa democrática en la República Argentina, el rol de los medios masivos de comunicación, los tradicionales y ahora las redes sociales, le han dado un vuelco sorprendente a la elaboración del mensaje, buscando la efectividad en diversos lenguajes y formas, buscando conocer el impacto en el receptor, tanto en el ´´círculo rojo´´ como en la población en su conjunto. Para que el mensaje llegue al público receptor, a los protagonistas, debemos tener referencias comunes. O sea, el lenguaje y los símbolos a utilizarse deben significar lo mismo para ambos (emisor y receptor). Es decir, debe haber coincidencia entre emisor y receptor. Solo entonces, la comunicación o la transmisión de mensajes, podrá darse con mucha utilidad.
Medir la comunicación de retorno, no es otra cosa que verificar no solo que llegó el mensaje, sino como fue interpretado por el receptor. Para eso existen numerosas técnicas de control, que no viene al caso enumerar.
TRADICION ORAL
Innegablemente la tradición oral de los habitantes de Corrientes y en general de toda la región, se mantiene intacta. Con el fenómeno y la revolución comunicacional que significa la aparición en escena de las redes sociales (Instagram, Twitter, WhatsApp, Facebook, etc.) El medio masivo de comunicación tradicional que sufrió menos el impacto, fue la radio, que continúa estando en la preferencia del consumidor y ofrece un efecto persuasivo y multiplicador de alto impacto.
La radiodifusión mantiene claramente la preferencia en el público de edad media y adulto, que son, en definitiva, quienes deciden en los aspectos políticos-partidarios.
Si bien es cierto que no se conocen estadísticas en la región sobre los radio-escucha , me atrevo a asegurar sin temor a equivocarme, que un alto porcentaje de los habitantes se vuelcan al consumo radial y por ende a los mensajes que las ondas propalan.
En nuestra provincia, la tradición oral se conserva hasta estos días con las opciones que ofrecen las emisoras de amplitud modulada y de frecuencia modulada que se disputan diariamente las preferencias de un público, que escucha en el auto, en el trabajo o en la casa; música, informaciones, opiniones, publicidad comercial y propaganda política (institucional de gobierno o partidaria).
Hoy por hoy la información es poder. La instantaneidad que ofrece la comunicación radial con la emisión del mensaje en el mismo momento que suceden los hechos, hacen de la radio un medio con muchas ventajas y con pocas limitaciones.
En esta primera entrega titulada CUANDO LA INFORMACIÓN ES PODER, nos referimos sintéticamente a la función social y cultural de la radio. En próximas entregas nos referiremos a otros medios de comunicación.
Escribe: Rubén Duarte