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Info General Según un informe de Nación

Crisis: Corrientes perdió en el último año 2.400 empleos en blanco

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Crédito: 122008

Entre la Administra­ción Pública provincial y los 72 municipios correntinos completan una nómina de aproxi­madamente 100.000 trabajadores, a esto hay que sumar 35.000 jubilados y pensio­nados provinciales, lo que da un número global de (más/menos) 140.000 personas que son asalariados del Estado local. El seg­mento se ensancha si se suman los 130.000 asalariados del Es­tado nacional (entre activos y pasivos) que residen en Corrientes. En tren de sumar, hay que contabilizar tam­bién los (más/menos) 200.000 planeros que reciben una mensuali­dad del Estado central. Frente a esta legión de asalariados/asistidos, la plantilla de 76.700 empleados blan­queados en el sector privado claramente resulta insuficiente y denuncia el déficit de un modelo que sólo garantiza chatura y dependencia.

 

El país perdió en un solo mes, en marzo pasado, más de la mitad del total de pues­tos de trabajo en blanco que tiene la provincia de Co­rrientes. Es verdad que aquí la plantilla de empleados formalizados, con todos los papeles en regla, es apenas discreta, pero no es menos cierto que la desaparición de puestos de trabajo a nivel na­cional ha alcanzado propor­ciones alarmantes. La rela­ción es la siguiente: en mar­zo, Corrientes tenía 76.700 asalariados blanqueados en empresas del sector privado y en ese mismo mes en la Ar­gentina se perdieron 40.600 puestos laborales.

 

Este parangón podría ser tachado por antojadizo, pero la enunciación de las cifras sirve para dimensionar la magnitud del drama social que envuelve a los argen­tinos. Del total de 40.600 puestos laborales que se perdieron en marzo, casi un millar son de la provin­cia de Corrientes. Los datos son oficiales, fueron divul­gados por el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación (la cartera que en­cabeza Dante Sica) y surgen del Sistema Integrado Pre­visional Argentino (Sipa). A través de este relevamiento se determinó que en el ter­cer mes de este año, había 12,08 millones de trabaja­dores ocupados en relación de dependencia y como in­dependientes en el agregado del sector público y privado.

 

Del informe se desprende también que en el último año -de marzo a marzo- se perdieron 268.300 empleos en blanco en todo el país, una caída de aproximada­mente 2,2% respecto de la medición anterior. La ten­dencia declinante arrancó en diciembre de 2017, cuan­do se anotó el último pico de ocupación.

 

Solamente dos distritos, Neuquén y Santa Cruz, lo­graron zafar de la dinámica regresiva y consiguieron hacer crecer el empleo en blanco en el sector privado en el último año, las 22 juris­dicciones restantes tuvieron números negativos, las peo­res fueron Tierra del Fuego (-11%), Catamarca (-7,6%), Chaco (6,6%) y Formosa (6,4%). A Corrientes tampo­co le fue bien, experimentó una involución de -3% en el registro de empleo formali­zado.

 

La comparación inte­ranual -de marzo de 2018 a marzo de 2019- refleja que en la provincia de Corrientes se perdieron 2.400 puestos de trabajo, sólo en el último mes de lectura (de febrero a marzo de 2019) cayeron 900 empleos en blanco. Son puestos laborales en empre­sas del sector privado.

 

Puede que estos números no signifiquen mucho en el concierto global, pero ajus­tados a la realidad provincial tienen un fuerte impacto, primero porque se trata de empleo genuino, con todas las de la ley, y segundo por­que refleja el deterioro del sector privado que arrastra un raquítico desarrollo. A la par del crecimiento de la informalidad laboral (secue­la del desempleo) se vuelve más distante toda oportu­nidad de prosperidad en la movilidad social. El hori­zonte es poco esperanzador. Recuperar los puestos de trabajo que se han destrui­do llevará mucho tiempo en un escenario como el de Co­rrientes, donde no abundan los emprendimientos pro­ductivos del sector privado.

 

La estadística oficial que describe la crisis del país sir­ve en este caso puntual para mostrar los límites del mer­cado laboral en la provincia de Corrientes, con apenas 76.700 puestos blanqueados el sector privado no marca diferencia y por eso el Esta­do, en sus tres niveles (Na­ción, Provincia y Municipio) constituye la principal fuen­te generadora de empleo para los correntinos. Entre activos y pasivos hay que contabilizar más de 200.000 personas que cobran emolu­mentos del Estado, a la par hay un número casi simi­lar de planes sociales, que también son asistidos por el Estado, y sólo una pequeña porción de asalariados pri­vados. El resto se mueve en la informalidad.

 

Esto explica el pantano en el que se encuentra Co­rrientes desde hace 20 años o más.

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