La falta de respiradores para contener los casos más graves de la pandemia que azota al país y al mundo se convirtió en una de las principales preocupaciones que alarman a los equipos médicos.

Carlos Fidel, un correntino que haciendo buen uso de sus conocimientos en Ingeniería Eléctrica volvió un hobbie la invención de objetos encontrando ahí sus canales de inquietud y superación.
Creando alarmas, detectores de metales, infrarrojos. Y desde que comenzó el aislamiento social preventivo, comenzó a idear un respirador para las faltantes que puedan llegar a existir.
