En este caso, los residuos domiciliarios, comerciales e industriales de todo tipo, se arrojan en cualquier lugar en los barrios Pompeya y Fray José de la Quintana; donde es evidente que el sistema de recolección funciona de manera raquítica y la inspección, control o vigilancia municipal no existe, teniendo en cuenta las altas temperaturas del verano y la amenaza mortal del mosquito del Dengue.

Nada atemoriza a desaprensivos vecinos que arrojan su mugre en cualquier lugar de la vía pública.
Esta semana una señora del barrio Pompeya, cuya vivienda está ubicada sobre calle México 600, denunciaba cómo la gente de la zona e inclusos irresponsables de otros sectores de la ciudad, arrojaban basura de todo tipo frente a la puerta de su casa a cualquier hora.
A pocas cuadras de allí, siempre por la misma calle a la altura del 300, otro vecino se quejó de un enorme basural que se forma a cada instante en la esquina de México y Rolón.

BARRIO QUINTANA
También los vecinos del barrio Fray José de la Quintana registraron fotografías de un basural ubicado por Milán, entre Calle 216 y Loreto. Denunciaron que luego que pasa el camión recolector de basura, los carreros de la zona se acercan para arrojar más residuos, algunos incluso tirando animales muertos.