La suma había sido descontada a la empleada que cometió el error, por lo que el gesto del joven fue muy agradecido.
Esta historia comenzó en vísperas de la Navidad, un 24 de diciembre. Una jornada en la que la gente está en su mayoría enfocada en preparar la cena de Nochebuena y hay mucho movimiento en los comercios.
Esa mañana, Marcos Morlio necesitaba cargar su tarjeta SUBE y decidió hacerlo en el kiosko que estár por Rioja casi Irigoyen. Pidió que le carguen $100, pero por un error, la empleada marcó un cero de más y terminó acreditando $1.000.
Sin mirar, el joven se retiró del local. A los diez minutos, se dio cuenta que algo no estaba bien. Miró el ticket y notó el error. Asombrado, le sacó una foto y publicó la situación en sus redes.

Tras percatarse del error y de las implicancias que podría tener para la empleada, el joven pidió ayuda primero a sus contactos y unos días después, volvió para hablar con la chica y decirle que le pagaría lo acreditado de más, ya que usa la tarjeta habitualmente.

Cómo el inicio de la historia fue contado por Facebook, también ocurrió con el desenlace.
La historia tiene un final feliz. Si bien por el error cometido, el dinero fue descontado a la empleada, la chica no fue despedida.

El gesto de Marcos fue muy bien recibido por la chica, ya que el monto era importante. En días sucesivos, el jovene regresó en varias oportunidades hasta que terminó de saldar la deuda.