Con una emotiva misa en la Basílica, la comunidad agradeció casi un siglo de labor religiosa, social y educativa de la familia Orionita en el pueblo de la Virgen.
Hubo homenajes a figuras históricas y un especial reconocimiento a la labor del Cottolengo y las escuelas católicas. La Basílica de Nuestra Señora de Itatí fue hoy domingo 25 de enero el escenario de una jornada histórica. La celebración de los 90 años de la presencia de la Obra Don Orione, una institución cuya trayectoria está íntimamente ligada al crecimiento y la identidad espiritual de la localidad.La Misa de acción de gracias fue presidida por el padre Derlis Sosa y concelebrada por el padre Roberto Báez, de la Arquidiócesis de Corrientes. En un clima de profunda alegría, se recordó el inicio de esta misión que ha dejado una huella imborrable en el "pueblo de la Virgen".
Un legado de fe
Durante la homilía, el padre Derlis destacó la labor de sacerdotes, religiosos y laicos que trabajaron incansablemente por Itatí. Entre los nombres destacados figuró el del padre Benito Anzolín, recordado por su arduo trabajo en la construcción de la actual Basílica Santuario, y el del padre Pánfilo Ortega Ríos, quien sirvió a la Virgen durante más de dos décadas. Asimismo, se rindió homenaje a dos laicos ya fallecidos, Mirno Silva Bizarro y Omar Sosa, cuya música y animación fueron pilares en las celebraciones marianas durante años.
Compromiso con los más vulnerables
El padre Sosa enfatizó que la presencia orionita no solo es espiritual, sino profundamente social. Resaltó la misión del Cottolengo Don Orione en la atención a personas con capacidades diferentes, y la labor formativa de las escuelas católicas orionitas: la Escuela Parroquial, la Escuela Profesional y el Instituto Especial. Además de la atención de las capillas del ámbito de la parroquia.
Oración por el futuro
Hacia el final de la celebración, se elevó una petición especial a la Virgen por el aumento de las vocaciones, con el fin de que la Obra pueda seguir asistiendo a los más necesitados. Como broche de oro de este aniversario, todos los feligreses locales presentes, incluidos los residentes del Cottolengo, se unieron en una fotografía histórica frente al altar de la Virgen, simbolizando la unidad y la vigencia de estos 90 años de servicio en Itatí.